Campeones de la carretera...



Hace como treinta años, en una de sus fantásticas Cintas Americanas, el gran Dennis Noyes rememoraba sus viejos tiempos en Inglaterra, entorno a finales de los años sesenta, cuando sus temerarios amigos competian en circuito y por carretera abierta con sus monturas británicas, llenas de personalidad, averías y singularidades. Se hacia una bonita reflexión sobre las prestaciones de aquellas máquinas (y las heroicidades de sus valerosos jinetes) y las prestaciones que él comenzaba a disfrutar en los años 80 probando poderosas japonesas como la Yamaha FJ1100 o alguna Ninja gorda, con sus cifras y tecnología casi galácticas, nada que ver unas con otras (por mucho que en ocasiones se empeñara en pensar que eran una "continuidad" de los modelos británicos pero mejoradas). Titulaba aquella fantástica Cinta con la lacónica frase "No es época de héroes".

El cambio de prestaciones que existía entre las motos de ambas épocas marcaba la diferencia. Con las primeras, basicamente modelos de marcas inglesas, auténticas monturas con alma, con prestaciones limitadas y mantenimiento by owners, la idea de exprimir todo el potencia del motor era algo habitual y hasta "lógico" dentro de la cabeza de aquellos aguerridos motoristas de cuero negro y casco Cromwell (o sin casco directamente). Sí, aquellos héroes del famoso Ace Cafe de Londres por ejemplo. Daba a entender Dennis que, al fin y al cabo, aquellas velocidades, aunque muy meritorias pues el resto de la moto apenas acompañaban (frenos, chasis, suspensiones) eran más o menos asumibles y disfrutables por el común de los mortales con pocas neuronas, lo cual no resta ni un ápice de mérito a conseguirlo... porque habia que tener valor para exprimirlas en aquellas carreterillas con suelo húmedo y tráfico algo caótico. Personajes reales de los comics de Joe Bar. Sé que me entendéis. Esa esencia era magnífica; luego, ahora también, legendaria.
 
¿Tenía Dennis razón?, ¿con las motos modernas que tenemos podemos emular de alguna manera a aquellos valientes de cuero negro y mirada temerosa? La respuesta que me surge es rápida y tajante: no. Y no hablo solo por nuestros actuales pepinos, hace diez y veinte años contestaría lo mismo. ¿Dónde puedes exprimir tu japonesa de cuatro cilindros de casi 200 CVs? obviamente, creo que en un único paisaje; un circuito. ¡Y a veces ni alli!, dudo que puedas alcanzar el límite, en circuitos como Cartagena o Albacete, de alguna SBK de litro actual. Asi que imagínate estrujar de verdad tu Fireblade, tu Ninja, tu Panigale o tu S1000RR en carrete abierta... como hacian con sus motos aquellos británicos tan auténticos. Da igual que existan rectas largas por ahi y que te juegues ir al a cárcel, es fácil subir unos instantes a, por ejemplo, 240, pero es que las motos grandes de ahora corren bastante más... Serán tan pocas las ocasiones y tan peligrosas que hasta el más tonto se dará cuenta que no compensa. Además, ya sabemos el dicho que rima (el pareado de motores y cojones), por lo que nuestra atención, sabiamente, esta casi siempre enfocada en las curvas, ¡como debe ser!



Y ahora vamos a seguir jugando a las adivinanzas o suposiciones. ¿Podemos estrujar a tope nuestra moto en carretera abierta con cierta frecuencia? Viajamos en el tiempo y retrocedemos casi veinte años. Tomamos entre las piernas la primera y salvaje R1 (la de carburadores y nerviosa dirección) e intentamos exprimirla a tope en carretera abierta.. ¿cuantos segundos lo consigues? (Si es que lo consigues).. está claro, también terminarás en la cárcel, en el hospital o en la morgue. Prueba con una ligera CBR 900, o una Ducati 916... el resultado será calcado... con tanta tecnología y tantos avances y seguimos sin poder gozar de ese privilegio que tuvieron aquellos tipos de cuero negro...

Volvemos a dar al botón del pasado y viajamos a los primeros años noventa o finales de los ochenta. La Tomcat o las primeras ZZR1100, las queridas EXUP, la venerable CBR1000F, la salvaje GSXR1100 por poner modelos conocidos... vale que alguna de ellas se picó con un tren de Alta Velocidad al que ganó... o con algún Porsche.. pero hay lo que contaba sobre todo eran las medias de velocidad mantenidas, no tanto la velocidad punta de cada vehiculo... además, en mi opinión, fue el canto de cisne, la última ocasión publicable en que vimos que las locuras (en gotas mesurables y asumiendo algunos riesgos)todavía eran posibles. Pocos años después, aquella prueba hubiera sido simplemente imposible de realizar, casi de concebir... Está claro, salvo algún profesional muy cualificado, pocos exprimiamos aquellas motos habitualmente.. normal, ¡no habia sitio!, no habia tantas autopistas o autovías, ¿te imaginas a 260 por las carreteras de la sierra?, ufff... ¡a mi al menos me cuesta mucho de imaginar!, y eso que en aquellos días mirábamos a lo negro y no tanto a las cunetas como ahora...

No hace falta insitir... como decía al principio, Dennis comparaba las viejas glorias británicas con novedosas japonesas de alto postín, auntenticas motos rápidas para la época y casi para las restantes... intentó engañarse pensando que eran la mismas motos pero mejoradas pero no, eran algo más diferentes, era penetrar en otro dimensión.. en la dimension de prestaciones realmente altas, de película, de carreras, de pilotos y mecánicas de altura... y el sueño, el viejo sueño de ser campeón en la carretera (esta es expresión mia), de volver a casa y soltar sin mentir "¡he puesto la moto a tope un buen rato!" se iba diluyendo porque era, basicamente, inviable...



Relacionado con todo esto, terminaré este post contando dos anécdotas personales, dos 'SMCG'  ('sucesos motociclistas cercanos a la guadaña') vividos hace unos pocos años que pueden ilustrar estas reflexiones.

El primer 'SMCG' (que no lo fue tanto, pues no hubo perdida de control) sucedió en la recta de atrás del bello circuito de Motorland, la recta más larga del trazado. Estábamos rodando varios amigos bajo los cielos tranquilos de una mañana de otoño. En un momento dado, después de una tanda de calentamiento, quise ver por fin el limite de mi moto, la Infinita (para quién no la conozca, una Fireblade del 2009), ¿qué mejor lugar que un circuito rápido? Pues nada, esta vez apuré la sexta mientras me agarraba con fuerza a los semimanillares (Carlos Morante odia que se piense en eso de "agarrarte al manillar", no son asas, dice siempre en sus cursillos pero, creo yo, que a veces hay excepciones). La pista despejada, pocas motos en aquella recta, comienzo a acelerar a saco. Mientras observaba como subian rapidamente los números digitales del marcador sentí por primera vez lo que era volar a ras del suelo. Conste que nunca había tenido una moto tan rápida. Y sí, por fin vi el número límite de mi marcador digital, los "299"... ¡¡pardiez!!.. Lo curioso fue el epílogo de esta pequeña prueba que apenas duro unos segundos. Cuando pensaba que era el ser más rápido del planeta (en las rectas, ja,ja, que solo estamos hablando de "pruebas de aceleración") me paso una "Merkel" niquelada que todavía no calculo a qué trapo pudo abrasarme.  Unos metros más tarde comenzamos a frenar con todo lo que teniamos a mano y casi me voy largo por mirar al cabrón que me arrancó las pegatinas. Luego, de peatón, pensé una y otra vez a qué velocidad me había podido pasar aquel cohete blanco y, más importante, qué sentido (si tenia alguno) tenia correr a esas velocidades... si donde disfrutamos es en las curvas, lentas o rápidas. Todo eso ubicado en un circuito, asi que... ¿qué hago con el motor de mi moto por carretera abierta? ¡Disfrutarlo, por supuesto, sí! pero de eso a exprimirlo realmente a tope... ¡hay un abismo! ¡No, no podemos emular a aquellos británicos de cuero negro!


Segundo y auténtico (y emotivo) 'SMCG' (de estos últimos años). Una mañana que salimos con los amigos de Pinto para dar un buen rulo, el bueno de Antonio me brinda la posibilidad de rodar con su preciosa S1000RR. No puedo resistirme. Intercambiamos motos y ponemos rumbo hacia las curvas de Chinchón (quién conozca la zona de la Vega, al sur de Madrid, sabra valorar mejor esta historieta). Imaginaba que aparte de correr mas que mi Fireblade frenaria y se movería mejor. Era una moto extrañamente hermosa, blanca, de mirada guiñada y componentes de lujo. ¡Qué inocente! no solo frenaba muchisimo (tanto que me advirtieron previamente que lo hiciera con un solo dedo) sino que enseguida noté que era una moto espectacularmente ágil, intuitiva, como de carreras. No tanto por su peso, parecido al de mi moto, pero sí por sus geometrias y chasis. Pronto descubrí que era más fácil de meter en curva de lo que mi modesto cerebro podía concebir. Los primeros veinte minutos fueron un desastre, y de infarto, las dos cosas. O frenaba muy pronto o casi me iba a por uvas. Por primera vez en muuuucho tiempo tenia el corazón palpitando a todo trapo, sin exagerar. La moto inclinaba más de lo que sabía, de las curvas saliamos como un auténtico cohete a ras del suelo, los ojos abiertos como platos, las manos algo sudorosas, las piernas en perfecta pose de ataque... Me pase un buen rato rectificando y aprendido lo más básico... ¡¡menuda coleccion de trazadas malas y golpes de gas añadidos para llegar a las curvas!!.. de pena aquellos primeros minutos, de traca... no me podia creer que frenase tanto. En una ocasión casi hago un invertido, mala cosa, y eso que recordaba lo que me habia dicho su dueño, roza los frenos con un dedo, no más. Fin del primer acto. Paramos en una glorieta para esperar al pelotón e hice un breve balance. ¡Néctar de los dioses!, aunque empecé a vislumbrar una dura realidad que luego explicaré. En pocos minutos reanudamos el paso y empecé, poco a poco, a rodar mejor, más coherente y más seguro. Las palpitaciones cardiacas apenas bajaron pero por otro motivo: el disfrute y el orgasmo on line comenzó de verdad, ¡por fin! Mi cabeza pensaba que llevaba una 600 muy vitaminizada pero no, era una 1000. También creía que llevaba una moto de carreras, pero no, en teoría es una moto matriculable... media hora después ya eramos medio amigos y cabalgamos decentemente, sin hacer trazadas raras ni cosas por el estilo. Llegamos a un grupito de 600s y sin querer pasé a alguno de manera prudente y limpia, comodamente, sin apurar. Por un momento, ¡peligro!, te sientes un piloto de verdad, ¡cuidado con esos atracones!, ¡no hay que bajar la guardia!

No pequé de fogoso pero era completamente imposible no gozar aquella ruta con semejante pareja de baile. Solemos exagerar a veces nuestras impresiones cuando describimos una experiencia o relatamos una buena mañana de curvas pero no es el caso, aquello estaba siendo y fue BRUTAL. Salvo los primeros veinte minutos donde era la moto quién me llevaba y dónde estuve a punto de salirme fuera de lo negro mínimo dos o tres veces, la siguiente hora juntos fue una pequeña melodía de felicidad que nunca he olvidado. Solo os diré otro dato antes de la "verdad" que descubrí aquel día... cuando después de comer en Zorita de los Canes  tuve que volver a casa con mi Fireblade (alguno se reirá o pensará que estoy fumado, exagerando) no disfruté nada... me parecía una moto pesada, algo torpe y más lenta de reacciones... lo cual no era ninguna fantasía pues, en frío, diría ahora mismo lo mismo. Tardé más de una hora en volver a mi "chip" habitual. Lo malo de probar el paraíso es que luego tienes que volver a la realidad... Con el tiempo, a partir de esa experiencia, lo tuve claro, es "la verdad" que quería mencionar hoy: Mejor que no me toque la lotería, porque aquella BMW seria la primera que me compraría... y mejor porque también sé otra cosa, es posible que me hiciera mucho daño con ella más tarde o más pronto, y no porque sea una moto peligrosa, ¡para nada!, sino porque me faltan manos para sacarla verdadero jugo, para llevarla como haría un piloto profesional. Sé que, antes o después, intentaría buscarla las cosquillas y en alguna ocasión podría cruzarse un problema en mi camino.

Pero también sé otra cosa (la tercera en secuencia, ¡chaval espabilao!)... ¡¡quién sabe, si me toca la lotería... quizá me coma estas palabras y me la compre...!! (espero que venga con un ángel de la guarda incorporado).

La última conclusión está cantada, es la siguiente: Nos superan muchas motos, desde hace muuchos años (hablo de los simples mortales). Sí, Dennis tenía razón. Los años ochenta ya no era época de héroes, ¡ahora menos! Los años ochenta fueron maravillosos y nos trajeron motos maravillosas que muchos todavía adoramos pero, a pesar de ello, de la moderna tecnología y de las carreteras actuales ya entonces apenas podíamos gozar de ese privilegio que tuvieron aquellos europeos de los años sesenta y setenta, aquellos jinetes de cuero negro... el privilegio de apurar al máximo sus monturas en carreteras abiertas, en ser auténticos campeones de las carreteras.

¡Qué San Brembo nos acompañe y vigile lo que se le escapa a nuestro cerebro! Nos vemos en los bares y en la carretera.


EPILOGO: Quizá algún amigo piense que es hora de disfrutar de la moto desde otros enfoques. Estoy de acuerdo. Sobre gustos, además, no hay nada escrito. Os pongo un buen ejemplo, la preciosa Royal Enfield 535 que ya está a la venta, como la que me cedió gentilmente Tomás de Super7moto.com para realizar una pequeña prueba hace algunas semanas. Pinchad aquí si queréis leer esa experiencia, del todo distinta a lo descrito antes, justo en el otro extremo, pero también muy interesante y llena de momentos con alma.




El viejo guerrero descansa en paz


No sé muy bien por dónde empezar. Este texto no estaba previsto, iba a publicar otro post. Muchos estamos en shock. Ayer falleció Joan Garriga a los 52 años de edad. El lunes tuvo un accidente de tráfico con la moto, suceso que no conociamos la mayoría. No sé tampoco muy bien que ocurre ultimamente en el mundo. Hace poco más de un mes tuvimos otro mazazo terrible. Un maldito lunes desayunamos con la tragedia de Bernat Martínez y Dani Rivas en Laguna Seca, dos tipos muy singulares que, lejos de los focos, se labraban su camino casi día a día, con una entereza realmente admirable. Ayer jueves, por la mañana, también tuvimos que digerir la muerte de otro piloto en la isla de Man. ¿Qué pasa este año?, ¿cuantos se nos han ido? Tengo la sensación de que la parca negra ultimamente solo busca a los mejores para llevarselos.

Pero no quiero ponerme triste ni empujaros a la melancolía amarga recordando cuan injusta es la vida a veces. No. Vamos a recordar a Garriga como se merece, por su legado, por su contribución al motociclismo, por su marca personal: su innegable talento natural para montar en moto, su infinito coraje para superar las limitaciones técnicas que tantas veces mermaron sus resultados, su actitud de guerrero infatigable, por sus carreras... Yo no le vi correr en la famosa Rabassada de Barcelona, donde practicamente se crió, pero vi en directo y por la tele lo suficiente... Su palmarés no le hace justicia pero cualquiera que le haya visto correr y ame las carreras sabe muy bien que los números y la historia escrita sobre papel no podrán demostrar realmente cuanto talento y cuanto valor tenia este barcelonés. Vamos a recordar algunos momentos de esa vida llena de aventuras, de luces y sombras. Escribo de corrido, todo de memoria, disculpadme si me baila alguna fecha.

Yo era un niño cuando mi padre me llevaba a las 24 Horas  de Montjuic. Aquellos años fueron maravillosos, literalmente irrepetibles. La última vez que fui al parque, en 1985, Joan ganó la prueba junto a Grau y De Juan (ya habia ganado un año antes y volveria a hacerlo en 1986). Su estampa encima de la Ducati 750 se me grabó a fuego. ¡Cuantas vueltas pude disfrutar de su pilotaje sentado en una bala de paja en el Angulo de Miramar! La combinación del joven Garriga junto a toda una leyenda como Grau era alucinante. Aquel fin de semana fue literalmente la hostia (permitidme la expresión), todavía más que el año anterior, os cuento porqué. Antes de la famosa prueba de resistencia Joan (y algún otro valiente) corrió la prueba del Mundial de TT-1... una jugosa parrilla donde también estaba ¡el mítico Joey Dunlop! (la única vez que he visto rodar al legendario rey de las Road Races). ¡Doble ración para los más echados pa'lante! Muy meritorio si tenemos en cuenta el tute que luego se pegarian. Os pongo una foto que hizo mi amigo Gregg (del Motogrup Tortugas) aquel día.


Poco tiempo después volveriamos a disfrutar de su pilotaje en algún poligono, o en el Jarama, con aquella novedosa GSX-R o, anteriormente, con alguna Yamaha casi de serie. Su estilo era inconfundible, agresivo, muy descolgado, patilargo... parecía que se comía las curvas. Técnico, hábil con la mecánica, mañoso, decidido, cuantas virtudes llegó a atesorar. Seguro encima de la moto, el tio iba rápido de cojones y se notaba que era muy, muy valiente. Algo digno de valorar cuando hablamos de alguien que luchaba con otros tipos duros, todos valientes. Eran los años 80, la década que nos "educo" a unos cuantos, la que nos hizo disfrutar y amar el noble arte del motociclismo. Luego llegaron los momentos "de nivel"... Joan fichaba  por Cagiva en 1986... los hermanos Castiglioni que le conocian bien de sus años en Ducati le ofrecian una oportunidad dficil de rechazar, una temporada para aprender y crecer. Un año antes habia sido Pons, su futuro rival, el que habia tenido el valor de correr en la categoría máxima con una mecánica ya obsoleta. A Joan le paso algo parecido. Salia a parrilla con una moto claramente inferior a las demás pero no se arrugaba y en las curvas era de los más rapidos. Garriga no se quejaba mucho, era muy joven, apretaba los dientes, se comia el mundo, hasta Kenny Roberts alavaba su talento. Los resultados no llegaron pero llamo la atención.


Meses después por fin todo indicaba que tenia opciones de éxito. Correria en el mundial de 250 con una preciosa Yamaha YZR azul patrocinada por Ducados, luciendo el dorsal 31. Le vimos en el Jarama aquel año, 1987, ¡qué espectáculo! Joan se paso la carrera remontando y luchando con el grandísimo Anton Mang, ya sabeis, el campeón alemán con cara de capitán de submarino. ¡Carrera memorable!, entraron a meta con una diferencia inferior a un segundo. Aunque ya habia subido al podio en Jerez, meses atrás, pienso que ese día en el Jarama dejo claro qué nivel tenia y a qué aspiraba. Desde entonces estoy seguro que todos le miraron de otra manera.

Lo que vivimos durante la temporada 88 fue sencillamente histórico, creo que todos lo recordamos sin esfuerzo. Sito se encontró con un rival inesperado por el titulo. Casi nadie contaba con Joan para ello. El Comecocos contra el Búho. La pasión contra la precisión. Cuando se encontraban codo con codo saltaban chispas. Una afición dividida, dos estilos, dos marcas en liza. Comenzamos a escuchar que habia circuitos Honda y circuitos Yamaha... aunque algún experto dijo que no, porque la aceleracion y velocidad superior de las Honda era muy clara en todos los circuitos... para compensarlo en parte, los chasis Yamaha siempre facilitaban la labor en las curvas.


Una pequeña anécdota personal: durante esa pretemporada asistí junto a mis padres a una presentación de la temporada 88 organizada por BRADOL, uno de sus patrocinadores. Recuerdo que le presentaron como el futuro nuevo campeón del mundo del cuarto de litro. Aplaudimos. Disfrutamos de sus comedidas palabras. Joan iba para estrella, para campeón, eso estaba claro. Lo que no sabiamos era cuando lo conseguiria. Por todos sus poros trasmitía velocidad y valor. Esperabamos que Yamaha se pusiera la pilas, no pediamos nada más. Yo era un chavalin y no seria, aquel año, ni "Sitista" ni "Garriguista", era un bicho raro, admiraba a  los dos..., ¡y queria que los dos fueran campeones del mundo! Como a Sito le seguía de años atrás (victoria en el Jarama de 1984, por ejemplo) en mi lógica de adolescente pensaba, mientras avanzaba esa temporada, que Sito podía ganar ese año y Joan debía ganar el siguiente... pero cuando disfrutaba de sus duelos no podia evitar rabiar un poco viendo como aquella bella Yamaha nada podia hacer contra la rapidisima Honda. Uno estorbaba al otro en las rectas, y ese otro estorbaba al primero en las curvas. La afición y la prensa se caldeaba, sus carreras eran las más esperadas del domingo y los duelos, memorables. Era la lucha de dos pilotazos muy distintos. Sito el calculador contra Joan el piloto por instinto. Seguro que os acordáis de un titular muy famoso con una foto de Garriga en la portada. Decia aquello de "Si en Yamaha encuentran los CVs que faltan en Honda tendrán que montar una escuela de conducción" (o algo muy parecido). Al final el titulo fue para el cerebral Sito Pons y su perfecta Honda... me alegré en parte pero también me dolió ver como se partia el pecho el jinete azul en cada circuito. Aquellas carreras siempre las quise grabar en vídeo pero no teniamos en casa. Estaba tan enganchado que recuerdo como no acudi a recoger un trofeo (por ser el piloto más joven) en la concentración de nuestros amigos en Almorox por seguir sentado en el bar de la plaza y ver la prueba de 250 en la tele.

Llego 1989 y muchos eramos del Comecocos.. por desgracia Yamaha metió la pata: en lugar de potenciar el motor que era el punto débil de aquella moto, se olvidó de ello y modificó el chasis, justo su punto fuerte. Increiblemente, le obligaron a utilizar carburadores Mikuni en lugar de los Keihin y la respuesta del motor no era la misma, se complicaba la manera de aprovechar la potencia de su Yamaha, a todas luces ya de por si inferior a la de los motores Honda NSR. Garriga y sus incondicionales nos desesperabamos, rogó por volver al chasis anterior pero creo recordar que no fue posible. Los meses pasaban y pronto vimos que Joan ese año no podria luchar por el titulo. Asi fue. Lo perdió por culpa de su inferioridad mecánica, en pista solo Sito podria haberle tosido, estoy seguro. Y ambos rivales, como si sus vidas tuvieran que seguir entrelazadas, como las dos caras de la moneda que al final fueron, subieron a 500 justo el año más complicado. Justo cuando las motos de 500 eran más salvajes, justo cuando habia un plantel de superestrellas que creo no hemos vuelto a ver. Rainey, Schwantz, Lawson, Gardner, Sarron, Magee, Chili... Garriga montaba Dunlop, los pilotos de Michelin luchaban durante los entrenamientos por un buen juego de Michelin A que solo tenian seguros algunos pilotos estrella. Las caídas eran continuas, las lesiones parecian un parte de guerra. Sito precisamente, en Yusgoslavia, calzando Michelin B quiso hacer la machada y quedar delante pero solo consiguio una grave caída que condicionó su futuro deportivo. La cosa se estaba desmadrando.. Temporadas para super hombres aquellas de los principios años 90. Todavía no habian llegado los motores big bang. Garriga hizo todo lo que pudo pero durante la primera mitad de temporada los resultados de Sito le eclipsaron un poco. Al final Joan terminó por delante de su némesis en la clasificación final.


Otro momentazo que vimos algunos por la tele: Superprestigio 1991. La mítica prueba se disputa esta vez en el novedoso circuito de Montmeló, buen elenco de pilotos de 500 que incluye a Gardner, Kocinski, Doohan, Sito, McKenzie... 80000 personas acompañan a los pilotos. Joan lo hace de maravilla, ¡menudos hachazos mete al mismísimo Doohan en la zona del Estadio! Tercero en el cómputo final de la prueba a dos mangas (segundo y cuarto). Se adivina en el ambiente una gloriosa temporada 1992.

Pasan algunos meses y ya estamos en 1992. Malasia. Carrera en mojado, dos mangas. Garriga va como un tiro y se pone delante hasta que le pasa Doohan... queremos que suba al podio pero, al final, el que sube al podio es el debutante en 500, Crivillé, dejando a todos alucinados. Bravo por Alex, pero Joan ha dejado su huella, luego declaró que se arrepintió de no haber rodado más a cuchillo.

Assen, quizá la carrera de su vida. Cuando más cerca estuvo de ganar una carrera en 500. Gardner, Doohan y Rainey, lesionados, no salen en carrera. El parte de bajas sigue a tope. Schwantz y Lawson se autoeliminan a final de recta. Kocinski, Crivillé, Barros y Joan se disputan la victoria. Todos queremos que gane un español y si es el piloto de la Yamaha roja mejor que mejor. Luchan a brazo partido pero al final es el nen de Seva quién gana.  

Ahora volamos hasta Donington, seguimos en 1992. Joan ha pasado mala noche. Tiene fiebre. Era la primera vez que corre con un motor 'Big Bang', la moto va fantástica. Por lo visto, le han prestado unos cigüeñales usados de Kocinski, sale a carrera a pesar de la fiebre. Gardner y Rainey se disputan la carrera. Será la ultima temporada del aussie y su última victoria (acaba de anunciar su retirada después de ganar en las 8 Horas de Suzuka). Garriga pasa a Little John, a Fogarty... lucha con Lawson  y gana el duelo, ¡cruza la linea de meta tercero! (Fue aquella carrera dónde se cayó Schwantz por culpa de aceite en pista, despidiéndose del título, y agarrando luego la bandera de aceite a un comisario para avisar a los pilotos). Primer y único podio de Garriga en 500. Por fin una alegría, una recompensa digna de su pilotaje, un domingo feliz. Todos soñamos con una temporada 93 puntera...

¡Quien lo iba a imaginar, el destino aguarda burlón y cabrón! Por ser fiel a Ducados y Yamaha, a final de aquella temporada, Garriga y su entorno demoran dar el "sí" a Suzuki para que ser compañero de equipo del tejano. Pasa el tiempo y se confirma que Tabacalera no volverá a patrocinar su equipo, ¡putadón!, ya es tarde para para fichar por Suzuki, Barros ya ha firmado. Garriga, uno de los mejores pilotos del mundo, no tiene un manillar de 500 para 1993. La mala suerte comienza a cebarse con él.

Huye al campeonato de Superbikes con una Ducati oficial, gracias otra vez a los Castiglioni. Algún resultado interesante, un podio, pocas carreras, su cabeza no está donde deberia, en la pista, los problemas a la hora de desmontar su viejo equipo le complican la vida, la situación económica es muy delicada. Los patrocinadores y algunos supuestos amigos le dan de lado... la mala suerte y algunas decisiones equivocadas le complicarán la vida durante los siguientes años. Parece que le ha mirado un tuerto. Joan todavía es joven, puede dar mucha guerra si consigue material y equipo, eso está claro, pero anuncia su retirada. Quién pudo ayudar no lo hizo y su figura deportiva comienza a diluirse. Participa en las 24 Horas de Montmeló en 1995 con éxito y sigue siendo una figura adorada por el aficionado pero algo ha cambiado, los problemas se encadenaran durante años, solo falta que le caiga un rayo...


Pasan muchos años en este modesto relato personal. Estamos otra vez en las carreras urbanas de La Bañeza, cita ineludible, donde la máquina del tiempo está siempre en marcha. Estamos en agosto de 2010, con el tipico calor que tortura al más pintado. Garriga ha sido invitado y es la estrella del domingo para toda la afición. Sale a corre en la carrera de 250 con una blanca Honda RS prestada. Termina segundo, detrás de una JJ Cobas exPuig. Bonitas vueltas, su estilo sigue inconfudible aunque su presencia física sea muy distinta a la que recordarmos de su época dorada. Que yo sepa aquella fue su última carrera de motos. Luego llegó el plato fuerte, va a salir con la roja Yamaha Ducados de 500 a modo de exhibición.. ¡¡qué ruido, qué poderio!!.. tiembla hasta la tierra bajo nuestros pies. La gente está como loca. Estamos viviendo algo memorable, y sí, solo podía pasar en La Bañeza donde el contacto entre público y pilotos es total. Alli estamos con la cámara de fotos en mitad del gentío, recibiendo y dando empujones, riendo, intentando escuchar los comentarios de Joan con la gente que le está echando una mano. Sale a pista y esperamos. En poco rato aparece por recta de meta en una rueda... ¡¡impresionante!! Domingo glorioso. Mucho mejor que ir a misa, doy fe.

Ultimo flash-back: hace apenas dos meses. Bajamos el sábado con las motos para Jerez, la idea es disfrutar de nuestros viejos idolos en el evento de Legends. Gardner, Schwantz, Spencer, Champi, Sarron, Read... y Garriga. Nuestro héroe no sale con las estrellas de 500, primera decepción del dia, de hecho nos enteramos alli que ha tenido problemas por el camino con la furgoneta. Y de venir, rodará con una roja Ducati 916.  Ya salieron a pista las leyendas del medio litro y nos hicieron disfrutar. Fue bonito ver rodar a los grandes ases del medio litro. Ni iban parados ni como en sus tiempos, claro. Se alternan en cabeza, dando un poquito de espectáculo, miraditas, pasaditas, distintas trazadas, ¡no se les ha olvidado rodar! Gardner con una Cagiva que fue de Mamola, Spencer con una Yamaha... sí, mejorable, pero suficiente para deleitarnos y escuchar además las maravillosas mecánicas de 2T que se han cargado Dorna y Honda. El golpe de calor que me dió nada más llegar a la pista enciende alguna critica de un amigo sobre la fecha elegida por los organizadores para montar el evento.

A lo que ibamos. Aguardamos mientras miramos preciosas RDs y demás joyas de 2T y oldies de todo tipo... por fin llega Garriga al circuito. La gente, sobre todo los más veteranos, esperan impacientes. Se pone su viejo mono Ducados, el de siempre. No ruje ninguna moto dentro del trazado en esos momentos, el sol sigue torturándonos. Pasan algunos minutos... estamos terminando de comer algo mientras un leve rugido lejano crece poco a poco inundando el ambiente. Sí, ¡algo se escucha al fondo!, una moto viene veloz por la zona de Nieto-Peluqui... escuchamos la inconfundible melodia de un motor desmo, ¡por ahi viene Garriga y la Ducati! Pasa en esa primera vuelta más o menos tranquilito... pienso instintivamente que ojala los neumáticos estén calientes ya (bueno, fríos no creo que estuvieran) y podamos disfrutar de unas vueltas chulas de Boeing 747. Pasa un rato y vuelve a venir, pero esta vez más rápido. Vemos a un piloto perfectamente acoplado a su montura. Sin exagerar parece el de siempre, las trazadas son de carrera y no va de paseo precisamente. Apenas pestañeamos. Más vueltas con el mismo estilo, no muchas pero no hemos perdido detalle. Desde donde estamos aplaudimos, pequeño gran recital, vuela bajo el viejo Comecocos. El domingo habrá más mangas aunque por desgracia tenemos que volver a casa y nos las perderemos... Y lo hablamos esa tarde, sin exagerar en nuestra valoración: ¿qué hubiera pasado si llega a salir con los astros de 500? yo lo sé perfectamente, me atreveria a fanfarronear. Fue muy fácil ver qué piloto era el más rápido aquel sábado en Jerez. Luego, sobre el escenario donde actuaron algunos artístas (incluído el campeón-pianista, Toseland), pilotos como Cardoso o Gardner escucharon sus palabras. Emotivo encuentro con la afición, con tanta gente que le quiere y admira.


Me quedo con esa imagen, con ese sentimiento, el de piloto valiente y buena persona. Me quedo con su ejemplo de luchador infatigable. A perro flaco todo son pulgas. Muchos medios e individuos exageraron sus errores cebándose en sus desgracias. Muchas mentiras circularon durante años. Muchos le abandonaron cuando las cosas se pusieron feas. Esos amiguetes de opereta que solo están cuando hay copas y buenas noticias. Que le expulsaran de su casa, por un impago casi testimonial, que ni siquiera le dejaran retirar sus efectos personales (¡entre ellos sus trofeo y sus diplomas!) fue la última injusticia que le cayó encima dejandole el corazón literalmente roto. Del árbol caído es fácil hacer leña pero ¿quienes somos nosotros para juzgar a nadie? Me asquean los vampiros del "salsa rosa" que apareceran inevitablemente ahora recordando más sus errores que todo lo que aporto a cientos de miles de aficionados y al motociclismo español. ¿Cuantas TZR vimos con sus colores hace treinta años?, ¿cuantos admiramos todavia el diseño de sus cascos?, ¿quién no recuerda sus mejores carreras?, ¿cuantos chavales se aficionaron a las motos gracia a él?... Ahora solo pedimos respeto. Y que, más pronto que tarde, se le dedique una curva... Muchas deudas le debemos pagar todavía. Gracias a él y a Sito el motociclismo moderno subió como la espuma. Antes de los Lorenzo, Márquez o Pedrosa hubo dos tipos que dividieron a la afición catapultando el motociclismo en los medios, subiendo las audiencias de televisión y la venta de motos, dos tipos que lo daban todo para quedar por delante de su rival, semana tras semana... y fue Garriga quién luchaba aquellas batallas con peor espada, por eso al final se convirtió en un héroe para mi. Que hagan examen de conciencia quienes ahora se suben al carro y son pro-Garriga de toda la vida, que lo hagan también quienes le dejaron tirado y todos nos preguntemos dónde estábamos cuando empezo su calvario en la tierra...

Joan, estés donde estés, ojala vuelvas a ser feliz, a volar en libertad y a sonreír. Es lo que me atrevo a pedir. Gracias por todo lo que nos diste, campeón. GRANDISIMO PILOTO, LO DEMAS SOBRA.




"Menudo año para el motociclismo, admirado por todos como persona y deportista, luchador como pocos pero siempre le acompañó la mala suerte asta el final , te recordaremos siempre por los momentos que nos brindastes en nuestro deporte, el destino está escrito y contra eso no se puede luchar, descansa en paz querido Garriga." - Luis Rosón

"Es posible que la vida de Joan Garriga no haya sido modélica. Pero lo que no es tolerable es que algunos, no sé si la Administración o particulares, pisoteen su humanidad porque lo ven débil, indefenso y necesitado. Entiendo que la Administración sea insaciable, y más ahora que da la sensación de no tener corazón, pero lo que le han hecho a Joan le ha conducido a las puertas de la muerte y a eso no hay derecho" - Sito Pons

"Joan pasó por la vida como los héroes griegos, luchando contra el destino y condenado a morir joven. Lo recordaremos por lo mucho que nos dió en los circuitos." - comentario de otro aficionado leído ayer en Facebook.

De nuevo en Cintruénigo... (versión acuática)



Algunos valientes me habéis pedido "crónica" de las carreras de este año en mi querido Cintruénigo (NA) donde, un año más, acudimos con nuestra Ossa y más moral que el "alcoyano". La verdad es que es un honor contar con vuestro interés... y que no os durmáis mientras leeis estas batallitas de un tipo como yo que nunca será un piloto de verdad (el arroz se paso hace mucho) aunque es cierto que, como sabéis muchos, me encanta escribir y recopilar esos momentazos en negro sobre blanco para que luego no se me olviden algunos detalles. Intentaré ser breve.. (en serio, lo intentaré).

Sí, de nuevo fuimos a nuestro querido pueblo de nombre casi impronunciable (yo tarde unos cinco meses en hacerlo correctamente), con una sonrisa en la cara. Llegamos este año con más ilusión, la Ossa ahora va mejor, lo del año pasado de verdad que era triste, mucho, no corria nada, un desastre en toda regla. Ahora con el nuevo carburador, el tubarro revisado y el nuevo pistón obviamente va mejor y se nota. Ya empezamos a tener una moto de carreras de clásicas, no solo una Copa tuneada. El resto tendria que ponerlo el piloto... ja,ja, ¡a ve si pierde peso el menda!, que en estas motos cada kilo extra de carnaza cuenta mucho...

Como digo, llegamos con más ganas que un año antes donde ya de base ibamos bien jodidos (mecanicamente hablando y con una muñeca tocada de mi caida en la M30 con la Honda). La pesadilla del transporte esta vez se resolvio estupendamente, a un precio de risa, y en formato Peugeot Partner (como corren, ¡parecia un turismo!) ¡y no tuve que irme al fin del mundo a por ella!

Durante esta edición hemos estado "alojados" en la carpa del gallego grandote, José, un tio cojonudo, como ya descubrimos en Zamora. El corre con una Impala impoluta y ha adelgazado diez kilos, estaba contento, pero menudo porrón de kilómetros se habia metido desde ¡¡la Coruña!!.. por eso, cuando su Montesita empezó a dar varios problemas su rostro cambio, normal, menos mal que manos no faltaron para ayudarle. Fue un honor compartir tantas horas con él y con otros amigos como Fer, Edu, aparte de conocer gente nueva genial, como el padre/hijo de Tarragona que sabian latín y que estuvieron muuuchas horas echando una mano y conversando con nosotros, buena panda aunque echamos de menos, muy mucho, a Champi y a los valencianos de Moclava, ¡sin ellos no fue lo mismo!

Las verificaciones fueron como siempre, semi-profesionales... volvieron a decirme que el casco no era legal del todo... mmm... no sé, no sé.. me reí, siempre me dicen lo mismo, ¿se creen que compré el AGV en un chino? pero como tiene doble anilla me dejaron ponermelo, ja,ja... de la moto todo en orden salvo los respiraderos del carburador que, efectivamente, este año no terminaban en el bote del sobrante. Me pusieron "falta leve" y luego me lo irián a revisar. El tiempo parecía que iba a ser inestable.. y así fue. Después de preparar la mezcla y arrancar la moto (¡qué bien suena ahora!), a eso de las 15h30, ibamos a vestirnos de romanos pero comenzó a ponerse gris, luego negro, y para rematar sonaron unos cuantos truenos. El entreno libre tenia que comenzar pero empezo a llover, no, ¡a diluviar! Cancelaron las tandas y se retraso todo... dos horas en el bar mirando los toros desde la barrera, impacientes y algo desilusionados pero bueno... habia charlas y risas, ¡que no es poco!

Más tarde, las nubes dieron una tregua y salimos unos cuantos a navegar. Las primeras vueltas fueron un poema porque, aunque el asfalto de esas calles no es malo, había algunos ríos cruzando la pista (nos faltó el helicoptero para secar el asfalto, je,je) y por supuestos los pasos de peatones estaban ahi, muy mojaditos, y dos en curva, muy divertido ja,ja. La verdad que aproveche a partir de la cuarta vuelta y creo que no lo hice nada mal, sexto o séptimo en la scratch me dijeron luego, a saber. Como no salio todo el mundo, salimos a estos entrenos junto a los "mayores", cuyas Guzzis, Ducatis, ¡RDs!, Aprilias, Cronos y demás joyas no andaban en esas condiciones mucho mas que nuestras motos. Ah, detalle: como suena una Ducati cuando bufa cerca de ti, alucinante... sin mirar atrás sabes si te intentará pasar por la izquierda o  por la derecha...

Una hora después se secó un poco la pista y salimos otra vez, pero también serian entrenos libres, los cronos para el domingo por la mañana en el "warm up" habitual de las 9h30. Salieron ya casi todos, salvo algunos que no se fiaban del piso todavía, y terminamos bien, comprobando que la Ossa, salvo por un problema de frenos, iba bastante en orden. Entre alambres, alicates y muchas charlas, algunas caras conocidas, y otras que vemos mucho menos, en especial este año me sorprendió agradablemente la visita de Raúl Calvo y su chica, Ascen, todo un lujo.


Nos fuimos a dormir prontito, a eso de medianoche, depués de gozar de una cena estupenda a cargo del motoclub, rodeados de pilotos, público, parientes y organizadores. Algunos, como los gallegos y norteños se quedaron dos horas más de risas y copas (orujos, pacharanes, etc), como cada año. Luego se levantan regulín el domingo pero tienen ya curtido el cuerpo humano y hasta ruedan mejor que si se levantan como una rosa, verídico, gente de otra pasta...Mi padre esta vez quería irse a descansar a una hora prudente y así lo hicimos, como os decía antes. Me pegue una ducha que me sentó de lujo y casi me duermo rápido.
El domingo se presentó soleado y llegamos los primeros al paddock.  Acababan de abrir el bar de la estación (seria las 7h40), a esas horas no habia nada para desayunar, solo líquidos... Poco a poco la gente comenzó a llegar... una pena que este año no hayan venido los valencianos, como decía antes, se notó mucho su ausencia, sobre todo durante la noche del sábado que, esta vez, no hubo "chill out" moment, ¡lástima!...


Por fin sonó el ruido de los altavoces y algunas motos arrancando. El bueno de Rodri, que es la caña, se fue en marcha a mirar la presión de las ruedas hasta la gasolinera, que estará como a un kilómetro jajaja, anda que si pasa algo ... yo fui más "marikita" y cogi la furgoneta para comprar más gasolina 98, estas motos tragan que da gusto y no quería tener luego problemas. Al tiempo, descubrimos que teniamos en la Ossa una "perdida de orina" en la "T" donde se unen los dos macarrones que bajan del depósito y van hasta el carburador. Pronto lo solucionó el boss, mientras seguia dando problemas la goma de admisión del carburador de la Impala de José.
Bajo el sol, salimos con ganas al warm-up que este año formaria la parrilla. Empezamos a apretar y empecé a comprobar que este año ya no me pasan como obuses en la recta de meta, sonreí algo aliviado pero NO me lo curre del todo porque cuando vi los tiempos comprobé que no eran nada del otro mundo, mejores que en el 2013 y 2014 pero quedaba de los últimos.. muy mal, tenia que haberme entonado más... hay que salir con mala hostia, eso ayuda mucho, no falla.


Llegaron las carreras.. sali a formación un poco retrasado ¡y me toco adelantar al pace-car en la vuelta de reconocimiento! De no haberlo hecho hubiera salido desde pit lane. La verdad que me partia un poco dentro del casco, mientras pasaba a un coche que me recuerda a los usados en ciertos polígonos cuando hay marcha... un León amarillo.... Llegue a mi puesto, ¡el 17!, puff, pero animadillo, con la boca algo seca ya y con el corazón a 140 creo. Tenia una ganas de enrroscar de la hostia. Qué tranquilidad (mecánica) da comprobar que tu moto va bien, que ya es una moto de "pelotón" y no de las más lentas (sin exagerar). En fin, alli el bandera apenas se le ve y salimos la mitad cuando San Brembo dió a entender, en concreto los que tenia detrás en parrilla no se lo pensaron mucho y me pasaron todos mientras soltaba el embrague, vamos, que la mayoría creo que se saltaron la salida, lo cual también tiene su encanto porque ya en la primera curva se monta la de Dios, y casi nos caemos los ultimos 6 o 7 porque es un pelín embudo.

Empecé a apretar los dientes y a remontar vuelta a vuelta algunas posiciones, con pasaditas guapas, en ambos sentidos, es decir, las que daba y recibia, siempre con respeto, rozando desde la vuelta dos algunas balas de paja, adrenalina pura, la gloria a ras del suelo durante esos minutos de alegría persona... lástima que el grupo "medio" se nos fuera pirando pero.. asi son las carreras. Nos avisaron que había un coche cerca de la curva tres, protegido con balas de paja pero imposible de retirar (no encontraron al dueño de los... que lo dejó allí aparcado aquella noche) a mi me venia bien como referencia de frenada porque el chaval que  estuvo el sábado justo enfrente, aplaudiendo, ya no estaba y este año no encontraba referencia alguna para frenar alli.

Aparte del baile en las curvas, me encantó agacharme y ver que apenas me pasaban en las rectas, solo los diez primeros quizá, con los demás era un "tira y afloja", a veces yo, a veces ellos, dependiendo de los desarrollos, etc, pero, claro, como cada año, paso lo que  suele pasar en esos casos a veces...., que por cojones con alguno que luego te estorba en curva tiras y tiras y apuras la frenada a final de recta de meta hasta el infinito y más allá... (durante un milisegundo pensé que llegariamos a Tarazona, ja,ja...) y cuando entras colao (los dos) te pasan otros dos por el interior, ¡vuelta a empezar! Dicho esto creo que poco más puedo añadir de esa primera manga gloriosa. Lástima que saliera tan atrás... El público fue la bomba y nos aplaudieron como si fueramos la leche. Yo termine empapado de sudor y con la boca completamente seca, buen sintoma según los veteranos. La moto solo dudaba al abrir gas en la curva 5, por lo demás, ¡muy bien!, contento, ilusionado, pensé que habia terminado el 11 o 12 pero luego vi que el 14... saliamos unos 20.. no era la caña, está claro, pero bueno.... quedaba otra manga.

Segunda manga. Salgo mejor y solo me pasan dos de detrás de la parrilla... claro, es culpa mia, si llevo meses sin entrenar ni acudir al gym, ¡pobre Ossa!, para la Bañeza juro que tengo que bajar kilos....Pues eso, salimos mejor pero todo el mundo parece más rápido, remonto poco pero lucho seis o siete vueltas con dos Ossas más, me lo paso pipa también.. una de ellas es muy curiosa (estéticamente hablando) pero tiene puesto en el depósito una leyenda molona "Tomás Maquinón", nos miramos de reojillo en varias curvas y casi nos estampamos en la curva antes de la "chicane".. por fortuna solo nos vamos largos un poco pero nos adelantan otros dos y los de cabeza que van rozando con todo... algún abandono y sigo a mi bola pensando que repito clasificación, última vuelta y me relajo unos segundo, ¡¡¡pardillo!!!, justo en los ultimos quinientos metros pierdo mi duelo con "Tomás Maquinón" y otro chaval que va de vicio... en la última curva de la última vuelta escucho cabreado a tope que me pasa una Ducati por fuera... ¡es la amarilla del organizador!.. me pasa tan pasado que casi termina en Tudela, rectifica, pero logicamente me meto por dentro y al menos consigo no perder esa posición. Resultado mediocre pero me lo he pasado en grande.. luego veré que he mejorado casi 5 segundos mi record personal de vuelta rapida, no está nada mal. Hago balance y es relativamente positivo. Y cuando examino porque este año me lo he pasado tan bien la respuesta es obvia: en lugar de luchar con mi moto y sus carencia como el año pasado este año he podido luchar solo contra los rivales, ¡¡esa es la idea!! seguro que me entendéis. Falta mucho camino pero al menos ya no voy "mendigando". Un aplauso especial para el público que nos trató y aplaudió como si fueramos "pofesionales"... ¡gracias, gracias!

Próxima: La Bañeza... Si no hacen cambios serios en el reglamento para las Ossas, como se rumorea, (carenado, etc) creo que iremos... pero  solo iré si pierdo peso, que la recta de meta es en subida. Ojala sea así y junto a mi padre y mis team-mates Luismi, Carmelo y Mudo, celebremos una jornada divertida en la carrera urbana más importante del continente.


(El misterio de la bujía...)

Asuntos de familia



Cada vez que vuelvo a ver las películas de "El Padrino" admiro ese sentimiento de "pertenecencia", "lealtad" y "palabra" que normalmente trasmitian sus protagonistas. Nosotros no nos dedicamos a aquellos negocios, ni ofrecemos protección pero me encanta recordar y vivir esos momentos familiares que hemos pasado durante tantos años entorno a nuestra pasión. Las décadas no pasan en valde, está claro, algunas cosas cambian logicamente, otras no. Sí, sin salud no somos nada, qué os voy a contar que no sepáis. Pero ultimamente no se trata de eso, afortunadamente, sino de la ausencia de "actividad" que hemos padecido durante los últimos meses. El caso que los "LFs" hemos salido más bien poco este invierno pasado, tampoco rodamos en otoño, ni durante el verano pasado... posiblemente nuestra sequia más larga. Otro año que no pudimos acudir a nuestra estimada Estrella de Javalambre en enero... pero rapidamente vimos otra oportunidad de escapada, otra invernal muy querida por nosotros, la de Riberas de Voltoya, organizada por los viejos conocidos de El Foro a mitad de febrero. Acudimos con ganas, por fin volvia a rodar con mi padre después de muchos meses. Al final también se apuntaron a la excursión (viviendo en Madrid acudir hasta Voltoya no se puede calificar como "viaje") gente muy joven y sana: Pedrito (Fazer600), Angel & Noemi (Guzzi), y Dani & María (Fazer800) con los que quedamos en la conocida Cruz Verde. Como el "viaje" es sumamente corto sugerí hacerlo más interesante y no pasar por el bonito (pero corto) Alto del León sino por la zona de Avila que va más allá de la localidad de Navalperal de Pinares, y que cuenta con dos bonitos puertos no muy conocidos (tampoco por los amigos que venian): La Lancha y Cruz de Hierro, dos puertos dignos de visitar y disfrutar. No tienen mucho tráfico, hay muchas curvas y pocos guardarrailes. La subida está franqueada además por gigantes molinos de energía eólica, excusa perfecta para parar en su cima para las correspondientes fotos de recuerdo.


Alli, en la reunión, nos encontrariamos con más amigos diez: Racing Rose, Juani y, tal vez, nuestro Tyto y el rutero de Luis Rosón, al que solemos ver alli cuando vamos otros años solo el domingo. Lo que no tenia yo previsto era reencontrarme con otra Rosa, de la vieja panda de los ochenta, ¡qué alegría reencontrarte en ocasiones con viejas amistades a las que habias perdido de vista durante años! Y cómo echábamos de menos pasar horas y horas junto a la típica lumbre que cualquier invernal que se precie debe montar por la noche. Qué simples somos a veces, me gusta. Con charlar, bailar y reír, suficiente. También descubrimos al bueno de Alvaro, amigo de Racing Rose, con su legendaria GPZ y volvimos a encontrarnos con Luis de Ariza, con su no menos legendaria XJ600 azul, al cual le tocó un queso y un lomo que, al final, el jodio, no compartio, ja,ja... Charlas, risas, algo de alcohol, cena interesante y mucha amabilidad por parte de la organización, ¡volveremos! Qué buen humor inundó el ambiente con el concurso de disfraces, aunque para disfraces y buen rollo el que se marcó desde por la tarde nuestra querida Juani disfrazada de monja y vacilando a varios autóctonos del pueblo en los bares, ¡para haberlo grabado en vídeo! Y qué contento estaba mi padre en su ambiente. Entre rutear y luego compartir horas en invernales así recupera la salud, la sonrisa y media vida, ¡chapeau! Ya véis, cosas de familia que queremos sigan y sigan sucediendo...


Y seguimos con la familia y con las motos. En mayo nuestra simpática amiga Nuria, de Yamaha, nos aviso de la oportunidad de volver a probar algunos modelos de la marca de los diapasones. Obviamente, la invitación no fue rechazada y, en familia, nos fuimos en coche un sábado hacia (otra vez) la archiconocida Cruz Verde donde habian montado el show y las carpas a primera hora. ¿Qué moto elegimos? la preciosa y novedosa XJR1300. A falta de la vesión Cafe Racer nos "conformamos" con la versión estándar, que ya de por si es una maravilla. ¿Y quién se apunto de paquete al final? pues mi querida Laura, con el casco y los guantes de la mami. Y aunque suene a tópico o exageración, nos pasamos una media horita muy, muy agradable dando un voltio con demás invitados. Encima, al volver, más caras conocidas pasaron por el puerto.


Aqui os dejo mi opinión sobre esta moto, publicada en Facebook hace poco más de un mes:

"Aunque rodé con ella menos tiempo del que hubiera preferido (menos de una hora) pude comprobar y sentir lo siguiente: esta versión, la estándar, preciosa y hasta lujuriosa para cualquier amante de las nakeds (uff, la Racer, todavía más bonita para mi) presenta toneladas de personalidad con solo mirarla. Detalles mil y hasta un 4 en 1. Su motor de aire te hace dudar incluso, ¿será verdad o esas aletas son de mentira? Descubres rápidamente los relojes ...y son analógicos, bien, no esas capulladas modernas que son consolas digitales mas propias de un avión que de una moto. Dejas de mirar, te subes y notas que es cómoda (aunque menos que la antigua) con un manillar muy ancho y algo alto que permite timonear al estilo inglés facilmente. Sonido agradable y posición chula, las estriberas por fortuna no están tan adelantadas como imaginaba antes de verla. El motor tiene montañas de par (no podía ser de otra manera, solo 98 CVs para 1300cc, por cierto) y solo juegas con el cambio si quieres. Entre una cosa y otra, cuando nos metimos por zonas reviradas sin nada de tráfico me sorprendió su comportamiento dinámico. A pesar de sus kilos (que te confirmen que llega a 240 asusta un poco en parao) se mueve muy bien, incluso pude seguir el ritmo alegre de otro amigo que lideraba el grupo con su ágil MT-09 aunque el esfuerzo físico seguro que fue mayor en mi caso. En curvas rápidas es casi una tabla, en ratoneras cuesta más de girar lógicamente pero consigue buena nota. Eso sí, notas enseguida sus inercias, ¡no es una bici precisamente! Frenos correctos, sin lujos pero competentes, y de suspensiones, sobre todo delante, agradable sorpresa, nada tiene que ver con el viejo modelo. La nueva horquilla es configurable en las habituales tres vías (precarga e hidráulicos). Atrás los vistosos suecos dorados dan empaque de moto "lujosa". Ni siquiera afloran vibraciones (o yo no me di cuenta). Resumen: me esperaba una moto más "pesada" pero no, para nada, sus datos y primera imagen pueden engañar. Obviamente no es una deportiva, ni una naked moderna y nerviosa como su rabiosa prima tricilindrica (por ejemplo) pero tampoco lo pretende... va de otro palo. La estética, ya lo he dicho, para mi muy acertada, hasta placa portanúmeros para lucir un 7 por ejemplo, ja,ja, detalles preciosos y moto que en general hasta puede recordarte la XS1100 de finales de los años 70, aquella moto negra que me cautivaba también de crio. Qué motos más bonitas logran siempre en Iwata. Hasta pronto, muscle girl! Gracias Nuria y gracias Yamaha Motor Madrid por vuestra simpatia y generosidad. ¡Vs!"

Y como si lo hicieramos aposta, pocas semanas después, ¡volvimos a probar en familia otra moto, otra Yamaha!, la exquisita y alucinante nueva SuperTénéré. Mi racha de "probador", inaugurada en noviembre pasado con la 848, como contaba en el anterior post, se alargaba un poco más... pero, aunque echaba de menos a mi Infinita, ¡confieso que me lo pase teta con esta maxitrail durante todo un fin de semana! Surgió la oportunidad y no lo dudamos. Pedrito me llevo en su moto (yo delante) hasta el concesionario y nos fuimos hacia la sierra, en compañía de mi padre (volvía a liarle para que se pusiera el casco) e Iñigo. ¡Qué sorpresa me lleve con esta moto, banda! Para empezar, tiene mucha más electrónica de lo que imaginaba, por ejemplo, la suspensión. Pusimos además el CT en el nivel menos intrusivo y el mapa de potencia más deportivo. Con esta combinación, a lo largo del día, me di cuenta que es una moto divertida, con un primer toque de gas bastante alegre. Su cardán y, sobre todo, su alucinante agilidad me dejaron pasamados. Sabemos que en este sector del mercado las GS son las reinas en ventas. Pero, una vez más, muchos deberian probar primero modelos como este, o alguna austriaca o británica antes de ir de cabeza a la alemana. Pero sigamos... Enseguida me di cuenta que no seria un "caballo percheron", que es una moto que se mueve obediente y no descarga su peso en marcha (se nota que mis recuerdos de este tipo de motos datan de hace demasiado tiempo, ¿os acordáis de las Africa Twin, por ejemplo?). La horquilla me dió una confianza brutal, tanta que fue fácil hacernos amigos, de manera más intuitiva que con la XJR incluso. Lo único que no me gustaba era su escaso ruido... La ruta elegida era serrana, como no podía ser de otra manera, y doy fe que el puerto de Canencia con esta moto es una auténtica gozada. De hecho, gracias a su postura y a su sorprendente agilidad, pasamos por toda esta zona más rápido y más cómodo que con mi habitual moto. Terminar comiendo en casa de Rosa, fue el colofón perfecto para un sábado glorioso.


 Al día siguiente, domingo, dimos una vuelta corta con la heredera, la cual me aviso que veía todo de lujo, incluyendo los relojes de la moto. En resumen, ¡qué buenas motos sigue fabricando Yamaha!, y, por supuesto, al hilo del título de este post, ¡qué hermoso es combinar familia y motos! Qué siga así... asuntos de familia.





Pequeño Stalingrado inesperado (y el retorno del "probador")



Quién me lo iba a decir durante el pasado otoño, quién se iba a imaginar que pasaria en total unos seis meses sin moto, como os avanzaba un poco en otro post. Entre averías, chapuzas y movidas ha sido un invierno (y una primavera) largo, duro y caro. Asi que, casi sin querer, terminé otra vez de "piloto probador". Tómese ese término de manera simbólica, claro, para identificar esas etapas en que apenas tocas tu moto pero resulta que, por H o por B, terminas montado en otras a la mínima ocasión.

Todo comenzó cuando en noviembre la Infinita no arrancaba y comprobamos que no tenia compresión. Con el "cerro" de kilómetros acumulados, era lógico hacerla el motor. Por eso asumi sin poner un pero que durante algunos meses estaria sin moto... Pero, al final, sí que rodé con alguna... Todo gracias a gente diez, amigos que, ¡sin pedirselo incluso!, te la ofrecen. Qué menos que darles las gracias publicamente. Sé lo delicado que resulta siempre prestar tu moto, ya solo con la idea te puede entrar en ocasiones la sonrisa floja, aunque confíes en tu colega, aunque sea por pocas horas, aunque el tio sea un champion responsable... Salvo contadas ocasiones, recuerdo "el dudar" típico que nos asalta en esas circunstancias, por ello aluciné las veces que, al sacar el tema, me lo propusieron. En noviembre el bueno de Ray me dejó su preciosa y exclusiva 848 para un fin de semana largo y genial que disfruté con Julito y Tyto en tierras aragonesas. En principio ibamos hacia Morillo de Tou para participar, por fin, en la reunión por invitación que celebra allí el bueno de Juanki desde hace muchos años. Algunas cosillas se torcieron y terminamos ruteando por mitad de los Monegros bajo el manto negro de las estrellas. Como hacia buena noche fue una sensación genial. Cuánto echaba de menos esos tramos perdidos de la mano de Dios, en buena compañía, sin mirar la hora, sin tráfico, sin agobios... ¡y con gasolina todavía en el depósito! Al final, encontramos de casualidad un enorme albergue-santuario iluminado en mitad de la nada, entre ladridos de perros lejanos y una tranquilidad que invitaba a que apareciera por los caminos que atravesamos o la chica de la curva con su gélida sonrisa o un asesino campestre con navaja en ristra y boina calada. Pero no, los dos artístas recreados por mi imaginación no llegaron a presentarse, mejor. Ah, qué bonito es saborear esos momentos fuera de guión, ruteando en ocasiones sin tener ni P.I. de dónde estás. En nuestra "religión" no existe los GPS, como mucho el plano Michelin, pero en esta ocasión tampoco ya que ibamos un poco a la "aventura" (entre comillas, que no estábamos en mitad del desierto del Gobi, claro). En fin, buenos ratillos que hay que disfrutar y experimentar cada cierto tiempo, fuera del hogar y de la cómoda rutina, ¡que pasamos demasiados días al año bajo la influencia de la famosa "zona de confort"!, sé que me entendéis y, aunque alguno ponga esa pega, a veces no hace falta ser millonario para salir de "aventuras", no hace falta irse a las junglas de Asia o intentar localizar a Tarzán en el continente negro, todavía se pueden encontrar rincones medio perdidos en la geografía nacional, por fortuna.

Después de alucinar por la suerte que habíamos tenido, y de descubrir un poco el santuario y su entorno, disfrutamos de una buena charla con el "posadero" justo antes de gozar de una interesante cena regada con un vino potente de la región. Estábamos casi solos en aquel edificio tan pintoresco. Luego, a dormir contentos en unos catres modestos pero cómodos en formato litera, descansando placidamente después de algunas risas y absorbiendo en el cuerpo y en la mente la paz casi espiritual que emanaban aquellos muros. Al día siguiente, consumimos muchos minutos disfrutando de los paisajes que nos rodeaban en mitad del silencio de la mañana. A mi me costó un poco más ya que, pocos minutos antes, sin querer, se me rompieron las gafas de ver... las que uso para conducir por la noche, principalmente. En todo caso, en una dirección se podían ver, nos aseguraron, en días despejados, Los Pirineos. Por otro, logicamente el cercano desierto, y girando un poco la vista algunas vegas y la ciudad de Zaragoza al fondo. Por cierto, ya no eramos los únicos huespedes, varias motos de campo habian aparecido aquella mañana en la esplanada. Toda la zona es muy apreciada por los amantes del off road, y no me extraña. Al final no pregunté la altitud pero es un dato nada dificil de conseguir, por pura curiosidad. Cuando sacamos las motos de la vieja cuadra (literal), sonreí agradecido, todavía sorprendido por el comportamiento noble y dócil de la italiana. No pude más que rendirla pleitesía y hacerla algunas fotos, esta por ejemplo, que me parece estupenda:


Sin duda, la mejor Ducati que he probado nunca (y he probado unas cuantas, incluyendo su hermana mayor, la explosiva 1098). Me lleve una buena sorpresa cuando monté en la 848 por primera vez. Su posición, algo radical, me parecia casi una tortura durante el primer kilómetro, tanto que llegué a pensar que, mejor, me daba la vuelta. Al final, me adapté y, pocos días después, ruteando con ellos camino hacia Aragón me di cuenta lo ligera que era... y lo obediente que es la típica tracción de las motos de Bolonia con esta cilindrada. Comparada con mi querida Infinita sus considerables menos kilos se notaban facilmente en cualquier tramo y no te digo nada en las curvas. Su sonido emblemático y lo "tramposo" que llega a ser en ocasiones aconsejan mirar el tacómetro para saber a qué trapo vas circulando realmente ya que, normalmente, da la impresión de que vas más despacio que si vas a esa misma velocidad con un "molinillo" japo.


Terminamos esos días circulando a nuestra bola por carreteras comarcales y nacionales que nos llevaron por Monegrillo, Belchite (el famoso pueblo de la Guerra Civil), Herrera de los Navarros, Daroca, etc...


 Siento parecer exagerado pero volvi a casa medio enamorado de la italiana, sobre todo por su parte ciclo y sus poco peso, en resumen, ¡qué maravilla de moto!.. entiendo que rutear con una Ducati implica cierta dosis de valor, por mucho que me pongan a parir sus más acérrimos fans... pero los años son los años y hemos visto de todo en este aspecto, pero salvando ese matiz, si pudiera, seria una de las motos de mi hipotético garaje ideal. La utilizaría para salir con ella de curvas, hacer viajes de medio alcance y hasta para dar un garbeo corto con paquete... Por cierto, sigue en venta, y está recién revisada, ¡buena ocasión para adquirir una auténtica Ducati pata negra, deportiva y noblota!


No voy a comentar otras motos que me prestaban pero que decliné gentilmente. Pensé que no era de recibo abusar de mi suerte, basta que pasara algo para volver al infierno y ya tenia suficiente con el mio.

¿Qué infierno? El vivido después de sacar la moto en febrero pensando que estaba "hecho el motor", hecho a precio de oro por cierto, ¿dónde?, en MOTO CANARIAS (en Madrid, ojito si lleváis la moto) con motivo de sus 100.000 kilómetros en menos de cinco años... Menos de dos meses después de sacarla de alli, apenas unos cientos de kilómetros rodados con cariño y tranquilidad, y un buen día, camino de Cebreros, todavía haciendola el rodaje (sin pasar de 6500 rpm en ese momento) un buen amigo me aviso en marcha que parase, que iba saliendo cantidades ingentes de humo blanco. ¡Quemando aceite como pocas veces he visto en ninguna moto! Varios testigos lo pudieron ver. Llamé a la grúa preocupado y jodido. Una nueva "revisión" y excusas como que "una bujía estaba comunicada", argumentos que no nos convencian a ninguno. Volvi a confiar y desconfiar a partes iguales... si un 4T quema aceite, hasta yo, que no sé mucho de mecánica, sabe que solo pueden ser dos cosas: rotura de segmentos o algo de las válvulas/guías. Pues nada, empeñados que era lo de la bujía comunicada... que, en todo caso, podía ser una consecuencia del problema, no la causa. No solo querian volver a cobrarme algo de dinero por la "nueva revisión" sino que a los pocos kilómetros todo volvio a estar igual, ¡más humo blanco! Harto de esta gente me fui a un taller con otro enfoque, gente más honesta y preparada, GV RACING, donde sin darles muchos detalles me ofrecieron la posibilidad de abrir el motor antes de hacer nada y ver qué se había roto... aunque las sospechas eran precisamente lo indicado arriba. También alucinaron cuando dije que no me habian aconsejado cambiar los casquillos de bancada todavía... con 103.000 kilómetros a cuestas...

¿Y qué descubrimos? pues mira por dónde un segmento estaba reventado y habia arañado la camisa del cilindro. ¿Y como fue esto posible? pues muy fácil: por culpa de unos segmentos mal metidos, sí, metidos ¡a presión!, sin desmontar el bloque de cilindros como indica Honda (y que he visto que no requiere mucho tiempo), como me habian confesado en el otro taller para "ahorrarme" horas de mano de obra! Sí, menudo ahorro. Estropeando por ello la camisa y obligando a la sustitución del bloque entero (van al nicasil), vamos, una avería seria.

Un día de "convivencia", y delante de mis ojos, más cosas que nos encontramos al quitar plásticos y luego desmontar el motor (solo comento las principales):

- El motor estaba lleno de grasa y silicona ¡¡!!

- Las ocho válvulas supuestamente sustituidas (las de escape) estaban peor que las ocho de admisión...

- Uno de los cables del gas, el de retorno (¡casi nada!) supuestamente nuevo estaba despeluchado... sin comentarios...

- Tonillos sueltos en la tija... sin comentarios...

En fin, un elenco de despropósitos que me resultaba dificil de creer sino lo hubiera visto con mis propios ojos. Solo limpiar el motor consumió algunas horas pero fijaos que bien ha quedado (foto de arriba del todo, por ejemplo).

Aqui algunas de las piezas sustituidas... primero los viejos pistones (conseguimos cuatro pistones seminuevos, además del bloque cilindros) y diversos casquillos sustituitos, etc...


y aquí el famoso cable de retorno del gas, supuestamente cambiado por uno nuevo en la anterior revisión. Un tema serio, "algo peligrosillo" si se termina de romper en marcha...


Llega el verano, ahora empezamos a respirar tranquilos. Ya hemos consumido los kilómetros del nuevo rodaje. Todo va como la seda. Parece mentira que con todos los tiros que hemos pegado ya en este mundillo a veces confiemos demasiado en viejos conocidos que, por lo que sea, esta vez nos la han clavado... pero terminarán mal. Lo de siempre, cuídado donde llevamos nuestras queridas máquinas. Para cobrar todos son muy hábiles... pero no todos tienen las mismas manos y la misma profesionalidad.


¡A por otros 100.000 kms con la Infinita!


El circo de los payasos (Continental Business)



No se trata de ser purista, de alcanzar un puntito fanático, ni de sacar pecho, ni de ver quién la tiene más larga o mejor gusto... se trata de un poco de coherencia, respeto y sentido histórico. Ya veréis luego porqué empiezo así de solemne...

Comencemos por el principio. Llega el GP de Jerez y todo lo que acarrea, bueno y malo. Para empezar, a una grandísima amiga y rutera le roban justo unos días antes en Madrid (zona de Aluche) su preciosa 1098 impoluta. Ninguno podemos asegurar, claro está, que esté por allí abajo (de hecho, posiblemente esté desgüazada hace días para recambio por aquí) pero siempre que se acercan ciertas fechas del calendario todos sabemos que los amigos de lo ajeno hacen acopio, quizá sea el caso, quizá no, da igual, el mal está hecho. Primera nota negativa de la música que llega con esta cita este año. Aquí dejo una fotos, la Ducati lleva tapa colín, silenciosos TERMIGNONI ovales (los largos), con una pegatina de un gato en el lateral derecho. Como véis, la moto está o estaba impoluta, la matrícula es: 3312 GHC.


Llega Jerez, muchos buenos aficionados bajan a su cita favorita, también muchos cafres, no nos engañemos. Otros se quedan en su casa con ganas de bajar y otros pasamos directamente de volver allí, no problem, para gustos los colores. Ambiente único, ambientazo, finos, tapitas, mucha gente por la calle, ruedas que se queman sin rechistar, alcohol, chinas en el humo del escape, cortes de encendidos absurdos, atascos, jacos, morenazas con linda sonrisa, ecos de grajeos de todo tipo, playitas cercanas, pescadito rico por cubos... sí, ya sabéis, todo lo que conocemos de vista, oído o tacto.

El circuito, para mi, una maravilla, por su trazado y su historia. Las victorias de Crivillé allí, por ejemplo, memorables. Algunas de sus curvas, por lo que dicen los pilotos, una auténtica pasada. Eso sí, se rumorea, se escucha, se dice por ahí actualmente que el circuito se está quedando anticuado... Claro, ahora molan los trazados más galácticos y futuristas, pero no, no voy a discutir sobre ello. Creo que hay mucho dinero en juego como para que desaparezca esta cita del calendario. Pero vamos más allá: muchas actividades y eventos antes del GP. La ciudad y la gente se prestan a ello, lógico. Los patrocinadores y las autoridades locales más si cabe. Nada como salir en la foto, y más ahora, que es tan fácil. Todo son luces de colores y tapetes de seda, metafóricamente hablando. Y entre todos ellos, nos enteramos hace tiempo que hay un paseo de la fama. Ok, no es el primero que se crea, personalmente me parece una buena idea dar reconocimiento a quién se lo merece.

Vamos viendo que ilustres pilotos van ingresando en el citado paseo para inaugurar su estrella. Hasta ahi, aunque haya algo de postureo y business por medio, se puede entender o medio entender, todo sea por nuestro querido deporte. O dicho de otra manera, todo lo que sea dignificar y memorizar en nuestra historia a las grandes figuras está, por definición, bien. Pero, fijate tú, inocentes que somos algunos todavía (a pesar de las canas), resulta que la cosa no queda ahi y que, entre tanto ilustre invitado, entre tantas autoridades con sus mejores galas, entre tantas celebrities de pie y campeones con estrella, también hay una (por el momento) en el paseo para los que no se juegan el pellejo encima de una moto de carreras. Al boss de Dorna la alcadesa de la ciudad le pone por las nubes. ¡Carmelo va a tener su estrella en el paseo!... hasta rima para más "inri". ¿El viejo Ezpeleta es un piloto de leyenda? ¡noooo!, mejor no hablar de sus carreras de joven. ¿Es un mito de la mecánica o la preparación de motos como, por ejemplo, Jan Thiel, Tombas o Erv Kanemoto? ¡¡noooooo!!... ¿Entonces quién es?, amigos, es el CEO de una empresa todopoderosa que no piensa más que en la vertiente comercial del noble arte del motociclismo. Una empresa que, sí, que algunas buenas cosas nos ha traído pero también muchas malas, porque normalmente antepone los interés comerciales a los humanos. Pero volvamos el foco al protagonista: ¿quién es Ezpeleta? sí, el que dijo por carta escrita que Santi Herrero no tenía palmarés suficiente (muy a su pesar, añadió) para pertenecer al Legends de MotoGP (Sic58 sí, que vende muchas camisetas), ¡toma ya! Y ahora le dan un ¿merecido? reconocimiento a él, a él en persona, en un pequeño templo horizontal... rodeado de leyendas de verdad, ¡menudo shock!

Está claro que esta decisión nos ha provocado inesperadamente varias arcadas. No es un ataque personal contra la nueva estrella del firmamento, es un ataque contra esa lamentable e insultante decisión tan patética y sobre todo injusta. Sé que es imposible contentar a todo el mundo pero hay casos y casos, y otros que son de capón. Vamos a ver, ¿tienen estrella en ese paseo campeones legendarios, vivos o fallecidos, como Grau, Palomo, Santi Herrero, Torras, o Ricardo Tormo?........mmmm.......no, la respuesta es evidentemente ¡¡¡nooooooooo!!! y dudo que la tengan, podría añadir (ojala me equivoque). Y alguno diréis que me paso dos pueblos, o tres, o veinte, porque al fin y al cabo parece solo un acto más de la "casta" que gobierna el motociclismo, un "detallito", un posao más de los VIPS... pero no, no porque además es un insulto hacia miles de pilotos y sus familias, así de claro. Lo que reclamamos es simplemente un acto de justicia. Por eso estamos en nuestro derecho a patalear, por eso podemos gritarlo y denunciarlo, por respeto a esos pilotos. Esos jinetes que se dejaron las tripas y la vida en defender y hacer grande un deporte donde antes solo había corazón, cojones, mucho peligro y pocos medios.

Sí, MotoGP apesta cada año más, qué razón tenéis los amigos que me lo comentáis en ocasiones. Qué razón tenía Stoner... Y no por los pilotos sino por todo lo que les rodea en estos tiempos. Circo de payasos, como dijo Manolo Martínez hace unos días en Facebook.

Aquí una reciente reflexión del maestro Desamparados:
http://www.diarioinformacion.com/deportes/2015/05/18/dorna-le-salen-cuentas/1634382.html

A falta de mejor escaparate, aquí nuestro humilde "paseo de la fama". Dedicado a ellos, los pilotos, y a la verdadera afición, a la que ama su pasión favorita más allá del "continental business" que vivimos en estos días, a esa afición que tiene todavía memoria, respeto y admiración por todos ellos:


(Víctor Palomo)



(Santiago Herrero)



(Ricardo Tormo)



(Min Grau)



(López Mella)



(Joan Garriga)



(Salvador Cañellas)



(Ramón Torras)



(Carlos Lavado "Pana")




...Geoff Duke, recientemente fallecido, DEP, inventor del mono de una pieza, defensor de su profesión, gran campeón, y caballero de la Orden Británica:
http://www.iomtt.com/News/2015/May/05/Geoff-Duke-Last-Lap.aspx

...y muchos más valientes pilotos del mundo entero.



GRACIAS A TODOS LOS QUE ME AYUDARON POR EL CAMINO...