Cuarenta años no son nada


Aunque suene a incrédula esperanza o pequeña desesperación, aunque suene a ‘nada tan lejos de la realidad’, creo que a veces sí es cierto: cuarenta años no son nada... o casi nada. Comenzando por lo más obvio, lo más realista: en varias décadas pasan tantas cosas que casi no reconocemos el mundo que nos rodea. No solo el mundo, también nosotros; solo hace falta mirarse al espejo… aunque no siempre lo que vemos es exactamente lo que hay o lo que somos…
El otro día me comentaba un veterano motorista lo mal que vivimos ahora, soportando como podemos un mundo lleno de prohibiciones y tonterias, ¡qué difícil es hacer cosas que hacíamos con naturalidad hace algunos años!, pues sí… supongo que es la realidad que hemos fabricado entre todos y lo que hemos permitido, por activa o por pasiva. Sí, el mundo ahora está lleno de prohibiciones y restricciones; qué difícil es salir a la montaña con libertad, no digamos acampar, hacer un fuego, rodar con tu moto de campo, bañarte en alguna famosa laguna como hacías de crio… Supongo que siempre pagaran justos por pecadores. Qué lejos quedan esos tiempos en que tantos niños salíamos solos a la calle, en las noches de verano, y no pasaba nada. Ahora ya hasta pensamos en el servicio de localización del móvil para cuando nuestra hija empiece a salir con sus amiguitas, ley de vida. Tantas prohibiciones, tanta inseguridad y sin embargo estamos medio globalizados para algunas cosas... y te preguntas sobre el concepto de “aventura”... ¿en qué ha quedado en estos tiempos de móviles, GPS, tablets, conexiones wi-fi y todo tipo de artilugios que hasta el más casto o purista aventurero utilizará antes o después? no es una crítica, es un comentario, una reflexión, cada uno tendrá logicamente su opinión pero es indudable que algunas cosas han cambiado y no todas nos gustan ¿Qué nos queda a los más "clásicos"?, ¿fabricarnos una "máquina del tiempo"? Es una opción, de hecho es la única opción que pudimos concebir algunos taraos hace unos pocos años. A veces la ponemos en marcha. Conozco quién la pone en marcha cuando va de tandas al circuito con su EXUP, su GPZ o su RD350, o cuando un amigo viaja con una moto clásica (teniendo en el garaje otra moto, mucho más moderna, cómoda o fiable, ¿verdad Luis Dios?) o quién se subió solanas al Cabo Norte en su Vespino, ¿verdad Valentín? Hay casos, no es dificil encontrarlos si se buscan...
Por nuestra parte, modestamente, hace menos de un mes volvimos a arrancar nuestra propia "máquina del tiempo". Viajamos por segundo año al pueblo navarro de Cintruénigo para jugar a las carreras. Habian pasado muchas semanas de incertidumbres, horas de trabajo y recados interminables, todo para que pudiéramos estar a tiempo y con la moto en condiciones decentes. Esto de las clásicas es muy entretenido, son motos con encanto y personalidad pero logicamente con una fiabilidad digamos también “entretenida”, parte del mismo encanto inicial que las rodea…
Alli estuvimos, y lo de los cuarenta no es simplemente una especie de aforismo o un símbolo. Yo con casi 41 tacos, mi padre con casi 69, Antonio y Paco por la mitad de esas cifras y la Ossa, nuestra querida “herm-Ossa” con casi 42… ¡toma ya, pedazo frente de juventudes! Qué alegría interior ver a mi padre disfrutar durante estos meses y, llegando la fecha, verle cada día más animado y centrado en mil detalles, disfrutando en el taller, en las charlas y en los entrenamientos. Han pasado menos de cuarenta inviernos pero hace muchos, muchos años haciamos lo mismo, las motos eran más pequeñas y solian tener ruedas de tacos pero, sí, el sentimiento era practicamente el mismo... solo por ello ha merecido la pena buscar y apañar nuestra propia máquina del tiempo. Gracias a él y a Juan y Oscar de MotosyMax (en Pinto) la Ossa ha vuelto a la vida, no porque estuviera "muerta" pero si algo dormida...


A veces, si nos lo proponemos realmente, los números del DNI son secundarios. Tal vez la clave sea muy sencilla: Creo que en la vida siempre hay que sumar y sumar, nunca restar nada de lo bueno que  hayamos sentido, nunca hay que destruir algo que ya fuimos y que funcionaba... solo adaptarlo a la nueva suma. Estoy convencido de que esta "idea", esta pequeña ecuación funciona.
Intentar vivir jugando a los cuarenta con estos juguetes carillos no es fácil, no todo es de color rosa, sudamos y nos complicamos la vida, a veces discutimos, nos dan collejas y hasta nos atrapamos en problemas que no vienen a cuento... pero merece la pena, sin duda alguna, además quién no suda un poco por sus juguetes poco juega. A todos los que vinisteis aquel domingo (Rosy, Bettor, Edu & Isma) daros las gracias de corazón. Menuda sorpresa cuando os vi, ¡casi me hago un recto mientras agigantaba los ojos! Y otro momento gracioso, divertido, entre mangas, cuando estábamos en el bar viendo la carrera de MotoGP por la tele... Ni Aquarius ni leches, una buena cerveza, junto a ellos, charlando, desenfadados, tranquilos, todos haciendo un corrillo de pie. De pronto aparece un plato de patatas bravas desde la barra y antes de que podamos probar una aparece por la puerta una señora del grupo de los amigos valencianos de Moclava (concretamente la adorable mujer de Juan) que me viene a buscar y me grita con cariño "nene, ¡que saléis ya!".. suelto "profesionalmente" la birra en el poyete de la ventana y busco mi moto después de una pequeña carrera dando grandes zancadas, otro de esos momentos impagables... como cuando tu madre te tiraba la zapatilla (¡y con qué punteria!) o te apremiaba a gritos para levantarte del catre de una vez, desayunar e ir al colegio... pero ahora con muchos más años, ja,ja

Si estuvieramos solos todo esto seria imposible, sobra decirlo. Durante estos meses han pasado muchas cosas y debería agradecer su ayuda y su apoyo a muchas, muchas personas, pero como me da miedo olvidarme (aunque suene politicamente correcto así es) prefiero no redactar ningún listado, solo haré un par de excepciones con dos personas que han tenido una temporada complicada pero que, ahora, veo que comienzan a salir del túnel. Son dos amigas, dos auténticas racing girls, simpáticas y atrevidas, cariñosas y atentas, dos chavalas que no tienen sangre en las venas, ¡tienen gasolina! Una es Nei de Bilbao, la amante de los camiones, de las motos, de todo lo que sean carreras, dentro y fuera de los circuitos, una mujer con una sensibilidad especial para sentir muy dentro la competición y describir con hermosas y precisas palabras sucesos como la machada del otro día de Jorge Lorenzo en Assen. Qué arte, espectacular cómo resumió Nei todo lo que se vivió en ese Gran Premio. Otro ejemplo de pluma desperdiciada en este bendito país... Y de Rosa Arrate, qué decir, con esa pasión y ovarios que pone en la vida, siempre luchando y desprendiendo buen rollo y positivismo. Sus batallas empiezan a quedar atrás, estoy seguro, pronto volverá a salir el sol y una nueva temporada, más agradecida, se presentará ante sus ojos. ¡Te mereces lo mejor, motera, ya llegará! Y no puedo dejar de decir que si admirable es como aman las carreras todavía más alucinante es sentir como me animan y me apoyan en mis aventurillas, ¡como si fuera alguien!, asi que, qué voy a decir aqui, ¡que gracias por estar ahi! De la "reina del norte" no pongo foto suya que me pega pero de Rosa sí, aqui con una moto que ha conocido muy bien, le queda que ni pintada...


¿Y ahora?, ¿seguiremos cumpliendo años? ¡eso espero! Para empezar iremos con 41 a la próxima carrera, a ver si solucionamos el problemilla del embrague y mejoramos un poco. Si nos dejan, estaremos en la parilla de La Bañeza, nuestra catedral de las road races hispanas, luchando a tope, aunque quedemos el porras.  Alli veremos, como siempre, como las máquinas del tiempo existen y funcionan. Veremos motos de los setenta, algunas incluso más antiguas, pilotos de esa añada (y más antiguas cosechas), todo en un marco incomparable que, espero, dure muchos años. La clave no son esas motos antiguas sino sus pilotos, sus mecánicos, los aficionados que acuden a esas carreras urbanas, los vecinos que te ofrecen un vaso de agua o que te dejan o te alquilan su garaje... ¡¡gracias pilotos por mantener este arte!!, mientras todo ello exista seguiremos viajando en el tiempo de vez en cuando. Y eso es lo que he terminado de comprender este año, que esos viajes existen porque, con paciencia y esfuerzo, podemos fabricar la ocasión o volar hacia ese túnel atemporal que fluye muchas veces más cerca de lo que imaginábamos.

Si el día a día os asfixia o sentis la necesidad de recrear parte de vuestro pasado, si tenéis ocasión (tiempo, recursos, ambición, ayuda, amigos dispuesto a echaros una mano) no desaprovechéis la oportunidad de cambiar de registro, de viajar hacia vuestro horizonte favorito. Aunque durante meses veas el camino muy empinado, aunque te pasen en las rectas algunos como si tú estuvieras parado, ahora sé que antes o después funciona. Y da igual si son 40, 45, 50 o 70, todo esto no está dedicado solo a los cuarentones. Felicidades a todos los “maduritos” de corazón joven porque, como dice algún sabio, no hay nada como jugar como un niño teniendo la madurez y la experiencia de un adulto…

Crónicas intrascendentes pero inevitables...


Creo que no lo he contado en ningún post anterior. Durante el otoño pasado, a unos cuantos de la panda, de Madrid y de Barna, nos dió por divagar en serio para correr este año en algo que tuviera dos ruedas. En fin, nada nuevo bajo el sol, eso sí, con la diferencia que esta vez se nos ocurrieron más ideas que en otras ocasiones, ideas más asequibles podriamos decir. Así fue, aunque pronto recordamos que en este mundillo nada, absolutamente nada, es barato. Ni siquiera las motos a escala que venden en algunas jugueterias. Pensamos en la posibilidad de correr alguna prueba de resistencia en Vespa, de lo más barato y divertido que existe, sobre todo porque entre varios las facturas son más asumibles. Ya lo habiamos hablado durante el verano el polaco y yo. Cuando llego la propuesta, me animé enseguida, la verdad, aunque reconozco que la novedosa Z Cup de Kawasaki y, por qué no, la lejana opción de recuperar la Ossa 250 de Cintruénigo también hacian palpitar mi estómago. Pero, siendo realistas, lo de la Vespa era la primera opción, la más accesible y divertida. Lo demás parecia ciencia-ficción, sobre todo lo de pensar en verde. Al final, por prisas y por diversas circunstancias, no pudo ser, no pude meterme en esa bonita aventura de los scooters tuneados. Solo puedo dar las gracias a mi brother Isma por contar conmigo (como siempre) y animarme a enrolarme en su barco, también a los demás "normalitos" por confiar en mi para esa aventura, ¡lo pasaréis en grande, ya veréis! 

En noviembre andábamos tan pelados que era absurdo decir sí a ninguna propuesta, ni siquiera ibamos a ir a Cheste a ver el Gran Premio. Sabia bien lo que me perdia pero no podia decir otra cosa. A veces, aunque duela, hay que negarse incluso a las proposiciones más agradables... En el horizonte solo teniamos la ilusión de, por fin, probar junto a unos amigos, las pit bikes, allá en Recas (Toledo), la pista donde entrenan Alvaro Bautista y, sobre todo, Julito Simón.

Pasado ya nochebuena llegó la fecha. Sali del garaje con la Honda y descubri una niebla densa y alucinante. Enseguida noté que era de esas nieblas meonas que te empapan... me faltaban unos sesenta kilómetros y era temprano. Sin duda me habia confiado en exceso, el tiempo habia cambiado a peor. Iba en manga corta bajo la chupa, nada apropiado para lo que estaba ya notando en mis carnes... no tardé mucho en comenzar a tiritar un poco pero no iba a dar la vuelta. Lo de "siempre adelante" tiene estas cosas a veces, cuando la cago suelo tirar pa'lante y apretar los dientes. Al final, manda carallo, pasé más frío durante ese corto trayecto mañanero que en todo el finde de Arguis (la invernal de los Pirineos, famosa por ser la más veterana y una de las más duras). La escarcha se agolpaba en mi pecho y brazos, transformando la vieja Dainese en una especie de frío manto blanco. Me tomé dos cafés calentitos en un bar del pueblo esperando a los polacos y a Bettor, nuestro buen amigo y gran organizador de los pit bikes events. Más tarde iria la familia y más colegas a pasar unas horas con nosotros alli, perfecto. La jornada fue genial, sin un minuto de descanso y, además, aprendimos/recordamos algunas cositas. Me encantó probar estas motillos pequeñas y divertidas, aunque no podiamos usar el cambio para centrarnos mejor en las explicaciones y en las trazadas. También nos dejaron jugar a las carreras en el campo de tierra que hay justo al lado del circuito, para divertirnos y "para derrapar" (bueno, para caernos alguna vez al tocar el freno trasero sin talento alguno, claro).

Y llegó el nuevo año, el 2000+(12+1)...  Seguia parado en mi esquina, un poco jodido por varios motivos, con algunas ideas flotando en el aire pero con pocas esperanzas para este año. Estaba tocando fondo en un par de asuntos vitales. Pero a mitad de ese mes me llegó una gran noticia. De repente vi algo de luz al final del túnel, los apuros del pasado otoño podian desaparecer un poco. Para rematar esa racha dió la ¿casualidad? que contactamos con el dueño de "mi" vieja Ossita... Hubo ciertas negociaciones, o mejor dicho, buena voluntad, todo quedó atado de repente, ¡casi no me lo creia! Gracias a mi viejo compadre Julito todo esto se hizo realidad enseguida. En pocas semanas, comenzamos a rodar con la Ossa en el polígono; teniamos que reencontrarnos y comenzar a revisar su estado. El listado de cosas para ponerla minimamente operativa empezó a crecer. El día que por fin la redescubrió mi padre nos puso a caldo en menos de cinco minutos. Comenzó a ver detalles y defectos que no habiamos descubierto en varias semanas. La lista de "bugs" siguió creciendo. Y llegamos al mes de abril por fin, mes en que, en teoría, ibamos a probar mejor la Ossa, con motivo de las tandas que organizan nuestros amigos valencianos de Moclava en el circuito de Albacete. Aunque la configuración de la moto no era nada apropiada para rodar deprisa (desarrollos, carburación, etc) fue una jornada bien aprovechada porque aprendimos cuanto curro queda por delante. Como somos unos "expertos" en marketing, nos ha faltado tiempo para poner nombres galácticos a esta historia. Jugando facilmente con el nombre de la marca, al final, esta aventura la hemos denominado "proyecto Herm-Ossa". ¡Hasta Rosa, una buena amiga y gran persona, me ha creado un grupo de apoyo en Facebook, gracias encanto! Eso sí, solo pretendemos divertirnos, matar el gusanillo.. como dijo Paco meses atrás, ¡nos picó el mosquito de Castrol! pero es obvio que no aspiramos a nada importante. Eso sí, como queda mucha tela por cortar y nada es gratis, ¡se aceptan patrocinadores! Aqui la pequeña crónica que mandé a los más allegados y que, por lo visto, ha gustado:


Sábado. Como de costumbre, algunos tenemos que hacer equilibrios y bricolaje con el calendario y los horarios para estar en todas partes, a las duras y a las maduras, al final, de nuevo lo conseguimos, ufff, por los pelos pero sí, ¡conseguido! Cargamos la herm-Ossa por la tarde y salimos pitando a eso de las cinco y pico. Ni una gota de agua, ni viento, pero sí algo de fresquete a la vista.. aunque un tímido sol ilumina desde un cielo azul inmaculado. Nada más subir a la super furgoneta de Roska me parece que somos el Equipo A en su famosa furgoneta negra (aunque esta es una Mercedes blanca), seguro que os acordáis de aquella serie, ¿verdad? pues nada, no sé quién hará de M.A., ja,ja.... Detrás, la moto, los carenados (que desmontamos en el polígono el último dia de pruebecitas), las bolsas con los monos, la herramienta, la garrafa, los aceites A747 (una cosa que nos ha salido gratis, ¡gracias CASTROL!), los macutos, cinchas de sobra, el embudo, la moqueta, los engrasadores, el caballete, etc, y muchas ganas para despejar incognitas y renovar ilusión, esa ilusión que todos paladeamos cuando vamos en buena compañia a hacer algo que nos llena. Sé que no será coser y cantar la aventura de este añito, está claro, la moto es casi de serie pero tiene una base cojonuda... el punto negativo, ahora mismo, es que no va tan fina como el año pasado, no sé que narices tocaron este otoño pasado pero está claro que hay que carburarla como mínimo y mejorar el tren delante que va un poco suelto...

Por desgracia, ni tenemos todavia recambio ni mi padre, nuestro "Tecnic" favorito, está aún operativo. Mi madre está bastante mejor pero no tanto como para dejarla sola en casa día y medio. Lo primero es lo primero, no viene. Hablaremos mucho por la mañana en el box. En estos motores hay que andar muy fino con los chiclés y la aguja, no vamos a meternos en "experimentos" ni en la dinámica "prueba y error", hay más cosas que sí podemos comprobar en pista el domingo. También imagino que la horquilla y la pedazo corona que llevamos (apropiada para pistas urbanas, ratoneras, pero no para un circuito de verdad) nos limitará en cuanto a ritmo o prestaciones pero no vamos precisamente para hacer tiempos sino para rodar y aprender cómo esta, realmente, la herm-Ossa... Además, ¡¡sobra decirlo!!, ¡totalmente prohibido besar el suelo!

Llegamos al hotelito pronto, solo hemos hecho ¡¡una parada!! por el camino (¿qué hubiera pasado si viene el peligroso Tábano?) y después de un pequeño susto debido a que se encendió en el cuadro la palabra "HIGH" del aceite de la furgo (debe haber exceso). La luz se enciende y se apaga, sobre todo cuando hay un radar fijo, ¡¡!!, más risas... Pues nada, hotel Castilla una vez más, subimos, colocamos los trastos y vamos al Carrefour para comprar la cena... como de costumbre, sin querer, la armamos en el centro comercial de turno, esta vez por el jamón de muestra (poco quedó ante la atónita mirada de algunos ciudadanos, no estaba el que custodiaba la pata). Descubrimos unos cuantos melones y, obviamente, cierto pelirrojo tira pa'llá (Julito) jaleado por nosotros mientras hacemos alguna foto curiosa... no muy lejos de los melones, Roska que viene con mucha energia de Qatar, se queda en la zona de los jamones y nos dice que va a pillar uno, ¡hala, con dos cojones!, como se nota donde hay clase... Compramos algunas latas, algo de pan y unas botellitas... serán para ellos, yo paso de beber antes de rodar, aunque sea un paquete tengo mis costumbres, quiero tener activas todas mis escasas neuronas.

La vuelta al hotel es un puto caos y, os aseguro, sin exagerar, que recorrimos la bonita ciudad manchega un par de veces como minimo.. cuando preguntábamos la cagábamos, y como el tom-tom va a su bola pues eso, que casi llegamos a La Roda o a Murcia... Cerca de las once llegamos al hotel para subir todo lo que hay que subir mientras se guarda la furgo en el parking. Preparamos la cenita: Antonio y yo nos ponemos a cortar el jamón en el lavabo del baño, la peste a cerdo empieza a saturar el ambiente, quizá la señora de la limpieza, al día siguiente, se pregunte quien o qué ha dormido en esa habitación... Abrimos una de mejillones y Julito se encarga del "fue" y el pan... Tyto saca también su navaja, muy apropiado en estas tierras, mientras bebemos un fenomenal vino que ha traido mi compadre, ¡¡incluso hay 103!! pero el brandy está reservado para el chofer de la aventura.

Salimos de marcha solo un par de horas. Es divertido, hace un frio que pela pero las chicas van super arregladas, la mayoria con minifaldas, en auténticas manadas, sin tios, todo un espectaculo... y una tentación, tenemos que agarrar a algún "viudo" en algún arrebato... pero también hay risas con algunas de ellas, buen rollo, sanote. Con las camareras, que tienen mas curvas que una guitarra española, un poco más de lo mismo pero se corta el buen rollo cuando nos ofrecen gratis unos chupitos con un contenido de color azul que no nos quieren decir qué es... ni oliendo tenemos una pista, insistimos y se ponen "farrucas"... les comentamos educadamente que al menos nos lo cambien por otra cosa, quizá unos tequilas pero dicen que nones.. pues nada, nones, nosotros pasamos de meternos veneno al cuerpo. Antes de irnos Tyto que es el tio más educado y simpático del mundo hasta que deja de serlo, alinea los chupitos de color azul y se los devuelve a la más borde, indicándola que se los beba ella o sus amigas del otro lado de la barra. Luego sale el tema de Badoo y las últimas experiencias de algunos sin pareja...., madre mia, qué risas, cierto veterano alucina con este asunto, nos partimos de risa en la calle mientras preguntamos a algunas chicas si saben algo del tema, ja,ja.. como dice Roska vivimos en unos tiempos demasiado poco románticos para el gusto de algunos clásicos, eso de quedar para f**** sin más, no sé, no nos cuadra pero, bueno, la vida sigue. Entre el Badoo y el "Wanadoo" (como dice Julito) ya tenemos otra coña que dura otra hora larga ya en el hotel... algunos conectados a la citada web, ja,ja.... yo me voy a domir pensando en la herm-Ossa y en cómo aprovechar bien el domingo... (aunque suene a frase de libro). Julito y Roska comparten cama... ¿os lo he dicho? al final son camas de matrimonio, joderrrrr, ¡que fallo!, vaya tela...  De Tyto solo puedo contar cosas buenas, el tio se lo curró de lo lindo los dos días, aqui una bonita foto en su honor, ¡gracias máquina!


Domingo... Llegamos no muy pronto, el frio pela las orejas pero sale el sol, el día se va abriendo, y ni una chispa de viento... Ya están todos alli, en la primera tanda, saludamos a Paco y a los demás veteranos de Moclava, casi todos re-desayunando, ja,ja, qué grandes: Juan, Angel y Alberto Verduras. Descargamos rapidamente la furgo y parecemos un equipo de verdad, cada uno a su tema, enseguida engrasamos y montamos los carenados mientras intentamos ordenar el box que tenemos para nosotros solos (me prestan una silla, fallo nuestro olvidarnos de ellas). Miro a nuestros vecinos y descubro a algunos pilotos punteros de La Bañeza y del Cto. de España..., madre mia, esta gente además de tener buenas manos llevan unos pepinos dignos de estudio. Hacemos la mezcla y salgo... el día es estupendo para rodar, no hay excusa en ese sentido. Salimos pero enseguida noto que la moto no va fina... en el polígono no podia estirar mucho, aqui obviamente sí. La moto "corta" pronto. Entre el desarrollo y la carburación el ritmo es lento, mediocre. (No me creo que, luego, hagamos vueltas en 2.04-2.06, me parecen tiempos muy optimistas, tampoco me preocupa mucho la verdad). Eso sí, el freno delantero (de serie) no se corresponde con el motor que llevamos pero en esta pista no hace falta usarlo mucho, salvo para tres curvas, sobre todo en el garrote. Al final de recta, por primera vez en mi vida alli, apenas rozo la leva, mientras no dejo de quitar dos dedos sobre el embrague (aunque la mezcla es conservadora, al 3%, para evitar sustos)... un embrague que iba duro y que tuvimos que engrasar, por cierto. Habria que abrilo para echar un vistazo.

La media hora pasa rápido y debido a la temperatura ambiente no se caliente mucho el motor (nada que ver con lo del verano pasado). En la siguiente tanda sale Roska, ¡qué estampa!.... le digo que si me la gripa me quedo con su furgoneta, je,je... Luego ya me quedo más tranquilo cuando me confirma sensaciones parecidas. Por cierto, hartos de empujar (solo en frio), usamos esta vez uno de esos arrancadores que tiene tanta gente (son radiales adaptadas como arrancadores) y descubro, cerca, a "Comandante". Le hago un tercer grado y me pasa mogollón de datos que desconocia sobre el motor, sobre todo para una carburación optima, todo queda apuntado en mi libreta verde. Llegan varios amigos (¡Juan!, y luego ¡nuestra Yoli!) y nos hacen la mañana más alegre y soleada. Echo de menos a mi Laura sobre todo, pero los examenes son lo primero.

La Ossita en las sucesivas tandas va mejor, más alegre, más rápida, debe ser que le hemos quitado un poco la carbonilla je,je, la bujía siempre sale pelin grasa, como era de esperar, bueno, no pasa nada, aunque en las rectas nos adelanta hasta el apuntador (curiosamente, entre otras, metemos rueda a una Kawa tuneada y a una Honda Bol d'Or preciosa; no me lo explico, irán de paseo, seguro). Muchas clásicas parecen volar, sobre todo la de los punteros, nos pasan en recta, sin exagerar, como si fueran una 600 moderna, es realmente increíble....y jode mucho pero toca sufrir... Paco me vuelve a avisar que esa gente aparte de ser buenos pilotos gastan muchos miles de euros en esos motores... cada poco tiempo... , ya, ya, que me olvide de pillarles el rebufo (por ejemplo), lo tenemos asumido... en algunas curvas los aguanto un poco pero en cuanto hay zonas rápidas, sobre todo saliendo de las curvas, desaparecen casi de mi vista... por ejemplo, saliendo de la curva de la cafeteria se piran como cohetes... De haber llevado una cámara de esas sobre el depósito hubiéramos alucinado luego al verlo detenidamente. En fin, no insisto que parece una excusa, ja,ja

Llega la hora de comer, de parada obligatoria. Más risas mientras probamos lo que queda de jamón... La mala noticia del día es que Juan, nuestro amigo veterano, en lugar de hacerse un recto en una curva después de entrar muy pasado se calza una buena..., se rompe una tibia (aunque hay otra versión: que gripó y salio por orejas)... el caso que se lo llevan directo al hospital de Albacete... "Comandante" también gripa su propia Ossa a final de recta, se enfada de lo lindo porque también va con desarrollos cortos. Coincidimos en el baño, de pie, reconoce que ha sido culpa suyo apurar tanto el motor en la recta.. suerte que trincó rápido el embrague y no salió volando...

Os podia contar más detalles, y enumerar los tesoros de dos ruedas que pudimos ver y sentir en pista, por ejemplo, varias Yamaha TZ, una preciosa Bimota SB1 (motor Suzuki) , Gilera, Suzuki RGV, Ducati, Honda, etc, aparte de todo el material nacional típico en clásicas: preciosas Bultaco, Impala, Ossa, etc, es decir, un curioso puré heterogeneo de marcas y modelos. Solo resta añadir que en una tanda de la tarde perdimos en marcha el tapón del tanque (andaba algo flojo, la verdad, iba a presión, no a rosca) en una de las curvas de la parte final de la pista. Para salir en la siguiente tanda, se solucionó con la boca de una botella de agua y cinta de embalar (by Julito), pero algo habrá que hacer para el futuro...


Resumen, temitas que confirmamos hace falta currarse... Por un lado, hacer la horquilla (ya nos avisó el vendedor), el aceite debe ser ¿café?, y de máquina.... además pierde por un retén, a saber como está todo lo demás dentro... en curvas rápidas se mueve que da gusto y en algunas incluso intenta cerrarse la dirección (falta también el amortiguador de dirección que llevaba)... Por otro lado, mejorar el freno delantero actual, algo factible y barato (cambiarlo por uno de verdad, de tambor, cuesta muchos euros, a partir de pufff.. ¿500?.. aún así, buscaremos algún doble leva de 180mm de diámetro). Se venden muchos grimeca (y otros de Honda) pero su precio es totalmente desorbitado, nada, están fuera de cualquier posibilidad.

Aparte de todo eso, falta carburarla, jugar con otros desarrollos y, en mi caso, perder más peso. Algún experto me dice que se puede perder un CV de potencia por cada cinco kilos de más del pilotillo... sí, a mi no me tienen que lastrar... Por fortuna, una preocupación menos: las cubiertas se han portado, delante Avon, detrás Bridgestone. Es increible lo bien que van, sus medidas son casi de risa para los estándares de ahora pero suficientes para la moto que hacen rodar.

Nos vamos para casa justo cuando la temperatura ambiente comienza a descender. El sol en unas horas se ocultará. Es inevitable mezclar deseos con realidad en nuestros pensamientos. La cosa está apurada. Para empezar, tendremos un buen follón para mover la Ossa de prueba en prueba, tocará alquilar furgo o algo asi, porque no tenemos bola y tampoco carro, y no podemos depender y molestar continuamente a los amigos. Pequeñas complicaciones que ya sabiamos surgirian, asi es la vida, el que algo quiere algo le cuesta. No me voy a quejar, solo ya la foto de arriba demuestra que no estamos solos. La próxima cita es el 5 de mayo en Castellón, intentaremos acudir a esa exhibición para ir haciendo kilómetros y, con un poco de suerte, acudir a la carrerita de Gandía a principios de junio.

Por último, agradecer nuevamente su ayuda al "equipo A" que se lo curró de lo lindo por simple amor al deporte y a los amigos que os habéis interesado antes y después de esa cita del día 7.... curioso, parece que ese número me persigue. Y gracias especiales también para nuestro Paco Motos, el infatigable amigo, piloto y organizador de estas tandas... por todo lo habitual y por algo más que solo sabe él y que no vamos a desvelar aqui...
Vs

Criaturas del Tiempo y del Espacio


Hace escasos días se cumplieron diez años del óbito de Barry Sheene, el piloto que parecía tener más vidas que un gato, mi ídolo y un tipo querido por millones de motoristas. Un cáncer sin piedad se lo llevo un diez de marzo. Parecía increíble, "hasta Barry Sheene murió, ahora ya me creo que todos terminaremos muriéndonos" dijo el gran Dennis Noyes. Pues sí, después de eso, todo era posible. Vivió y corrió muchas carreras pero se fue joven al final. Eso sí, nos dejó un impresionante legado, simbolizado quizá en su inmortal número siete. No solo dos campeonatos del mundo en 500, uno de 750 y varios subcampeonatos. Su actitud ante la vida y su coraje siempre me emocionaron. No fue el único piloto que nos emocionó pero sin duda las historias que me contaba mi padre de él, su particular carisma y verle correr en el Jarama a finales de los setenta fueron determinantes. En el verano de 1982, después de su terrible accidente en Silverstone, su leyenda se hizo aún más grande: sobrevivió al impacto y las radiografias de sus dos maltrechas piernas llenas de clavos y hierros dieron la vuelta al mundo. Algunos le daban por retirado... pero volvió a correr en 500 durante dos temporadas más. Recuerdo su cara en alguna de las fotografías, en la cama del hospital,  cubierto de yeso, fumando... y sonriendo, como siempre. Ese fue uno de sus mensajes favoritos: al mal tiempo buena cara, luchar y disfrutar hasta el final. La sonrisa eterna. Y no precisamente porque no viviera sinsabores a lo largo de su vida...

Pero no vamos a recordar penas hoy. Os voy a contar una anécdota que sucedió en nuestro querido Jarama, en uno de los GP de España de finales de los setenta. La protagonizaron mi amigo el Mudo, su madre, Carmencita y Barry (que chapurreaba el español). El diálogo fue así:

 -Pero hijo -preguntó con ternura Carmencita, nuestra mami favorita de los moteros- ¿qué hueso del cuerpo no tienes roto?
-Todos menos uno.. -contestó afable y en español Barry, apoyado en el suelo del box- ...¡pero no es hueso!
(Risas generalizadas)


Barry forever! Esos buenos tiempos pasaron, solo podemos rememorarlos de vez en cuando. El 2003 fue un año dramático para todos los amantes de las dos ruedas. También se fue prematuramente el joven héroe del TT, David Jeffries, cuyo mensaje en su epitafio resume perfectamente su actitud ante la vida y el sentir de, quizá, una inmensa mayoría de aventureros. También perdimos al admirado Katoh, el piloto destinado, por Honda y por sus incondicionales, a ser el primer nipón campeón del mundo de la categoria reina.


Mala temporada aquella de hace diez años... pero el tiempo es una flecha que no podemos detener. Los días pasan y cada temporada somos, obviamente, menos "competitivos", al menos en cuanto al "chasis". Parece inevitable sentir que el tiempo no corre, vuela. Parece inevitable sentir que somos criaturas del Tiempo y del Espacio. Van unidos pero muestran caras diferentes. El Espacio es la cinta en la que se mueve nuestra pasión. Es ese territorio que nos gusta conquistar siguiendo el afán de libertad y lucha que vivimos cada vez que olvidamos las demás dimensiones y rodamos en moto. El Tiempo es el contexto que nos envuelve, que nos mide, el que permitirá hacer balance al final. Si fuera infinito, si fueramos inmortales, si no pudieramos perder la vida cultivando nuestra pasión muchas de nuestras acciones tendrian escaso mérito, menos significado. Seria algo demasiado fácil y el universo no funciona así. Todo tiene un por qué. De nosotros depende cómo lo aprovechemos... por eso tenemos que VIVIR cada día porque cada jornada perdida no se recupera. Y pienso que no es solo cuestión de hacer muchas cosas, sino de portarse bien, de mirar sin ira, de no devolver siempre golpe por golpe, de intentar transitar y salir de este mundo con algo de clase y con la conciencia tranquila sabiendo que luchaste por ti y por los tuyos, intentando ser fiel a ti mismo y a tus convicciones. No siempre lo logramos, por supuesto, pero tenemos que buscar ese objetivo.

Uno de los pocos idolos de verdad que me quedan cerca, y vivo, es mi padre. Muchos lo conocéis. Intento no hablar demasiado de él, evitar ser pesado, pero hay momentos en que reflexiono sobre todo lo que ha vivido y pienso cuantos libritos podrias llenar con sus páginas vitales. Actualmente estoy terminando de pasar a Word un pequeño escrito de anécdotas y recuerdos que redacto en su Olivetti hace unos años, como "herencia" para sus nietos y amigos. Apenas recopila unas cuantas docenas de vivencias pero da gusto leerlo y observar las fotos. Recorre aventuras, carreras y viajes desde la década de los sesenta hasta los primeros años de este nuevo milenio. Menuda vida llena de experiencias. Cuando lo pienso, sinceramente, me cuesta hacerme una idea exacta. Vivió de cerca (como tantos) una trágica posguerra, vivió a pie de calle la fundación de marcas como Montesa, luego Bultaco... vió en el Retiro, y en otros circuitos urbanos, a grandes pilotos nacionales y extranjeros como SurteesTorras, Herrero, los hermanos Sirera, Cañellas, Busquets, Medrano, Bandilora, Hailwood, Pasolini, Bergamonti, Read, Taveri, Grace, Redman...

En los setenta, cuando dejó de correr, vivió el ocaso de la industria nacional, la emoción de los primeros motoclubs, las aventuras de los primeros viajes internacionales, el ambiente de esas jovenes concentraciones... Su Ossa fue la primera moto en la que fui de paquete, tan pequeño que solo me acuerdo de una ocasión, caia tanta agua que tuvo que dejarla en un garaje de Carabanchel, el que seria nuestro futuro barrio. Llegaron los años 80 y me enseñó a montar en moto justo antes de mi octavo cumpleaños. Me llevaba de paquete en su Vespa 160 o en su Guzzi, camino a Montjuic o a Andorra. Subimos juntos muchas veces a la caseta del monte Abantos, hice de pinche incontables tardes y mañanas en su garaje o en algún taller desmontando todas nuestras motos, una y otra vez, mientras ibamos con sus amigos a algunos Grandes Premios y a docenas de carreras urbanas. Intentamos ser piloto de motocross pero la aventurilla duró pocos años. Jamás me contó trolas. Al pan pan y al vino vino. No habia dinero para más fiestas, habia que aceptarlo. Salimos de ruta con mi Ducatilla y empecé a disfrutar de mis primeras concentraciones también como conductor. Esa década para mi fue mágica. Crecí entre gente asombrosa cuyo corazón y hazañas casi anónimas eran realmente asombrosas. No puedo explicarlo de otra manera. Pero no voy a aburriros más...

Ha dado la ¿casualidad? que termine este post el día 19 de marzo, el día del padre. Tenia pensado publicar este pequeño texto que preparó el mío, hace un par de años, sobre la década de los setenta y el inexorable paso del tiempo. Sirva ahora su publicación como sincero homenaje hacia él, mi héroe favorito de carne y uso, Luis Fernández Sainz, el que me hizo las orejas (¡junto a la mamá!) y el que me enseño tantas cosas que, torpemente, intento replicar en mi vida desde niño. ¡Gracias maestro!


"Un viejo amigo de juventud, Gustavo Cuervo, me pidió que contara para su libro, brevemente, mis vivencias motociclistas de la década de los setenta.

Aquella década se caracterizó por la convulsiva transformación política y social que sacudió este país y del que no fue ajeno el motociclismo. Este pasó de ser un medio de transporte eficaz y económico a icono de libertad y esparcimiento.

Nacieron nuevas formas de entender y practicar el motociclismo. Quizá la más significativa sin duda fue la creación de la reuniones y concentraciones motociclistas, encuentros entre motoristas de distintos lugares a fin de compartir experiencias y anécdotas en franca camaradería durante horas.

Cualquier excusa era válida para partir rumbo a Pons de Suert, Arguis, Andorra e incluso cruzar los Pirineos por el exigente puerto de Somport camino de Olorón St. Marie. Incluso me animé a viajar hasta Paris con mi OSSA 230 en el año 1973.

La proliferación de eventos propició la creación de peñas y motoclubs ruteros, como por ejemplo, el Pole Position, M.C. Pirineos, M.C. Turismo MCT o la Escudería Los Hierros. Así como el nacimiento de una solidaridad motociclista que aún perdura a pesar de los años trascurridos.

Entre mis muchos recuerdos puedo destacar, por ejemplo, la concentración de Andorra de 1974; fiestón de moteros y gamberretes, calle arriba, calle abajo, atronando y provocando una situación de "ciudad tomada" que todavía pervive en la memoria de los que la vivieron. Eventos como este nos enseñó la gran diferencia que, en esos años, había entre los motociclistas españoles y los europeos, concretamente los franceses. Allí acudíamos los españolitos con nuestra motos de dos tiempos frente las primeras tetracilindricas japonesas o italianas (frágiles Ducatis, Benellis o Laverdas…) pero compartiendo un mismo sentimiento y una misma pasión. Viajar hasta Francia era lo más cercano a vivir (y sufrir) toda una aventura. Rara era la ocasión en que nuestros viajes no eran salpicados por las consecuencias de aquellas frágiles mecánicas y duras carreteras pero, a diferencia de ahora, raro era ver a un motorista en la cuenta y no parar para echarle una mano. Fueron tantas ocasiones que ahora veo ridículo cuando a uno de nosotros parado en el arcén le sobrepasa otro y simplemente le toca el claxon. Nunca olvidaré el viaje a París o el lluvioso viaje a Nogaro con mi flamante Sanglas 500, con motivo del GP de Francia del 78 en compañía de un buen amigo de Zaragoza. Llovía tanto que llegamos muy tarde, sin posibilidad de encontrar una pensión con camas. El toldo de un restaurante cerrado nos sirvió de cobijo hasta que su dueño nos hizo señas para levantarnos de su puerta. A diferencia de lo que imaginábamos, el francés nos invito a su local, preparo varios pollos asados y nos dejó aparcar las motos en su garaje.


Dentro del mundo de la competición, a nivel internacional, la década comenzó con la triste desaparición del grandísimo Santiago Herrero en la isla de Man. Solo Angel Nieto y luego el gran Ricardo Tormo (junto al también malogrado Víctor Palomo) hicieron sonar nuestro himno en multitud de países del continental circus. Personalmente creo que fue una de las mejores décadas pues tuvimos la inmensa fortuna de ver en directo a nuevos héroes como Barry Sheene, Kenny Roberts o Christian Leon y saborear, todavía, el buen hacer de viejas leyendas como Agostini o Read. Si grandes fueron esos pilotos grandes fueron también ciertos trazados que quiero rememorar. Tuvimos la suerte de ver competiciones inimitables como las míticas 24 Horas de Montjuic o los primeros grandes premios celebrados en el glorioso Jarama como aquel en que Nieto perdió un título y gano otro en la misma jornada.



Tampoco quiero olvidar esas entrañables carreras en cuesta o de velocidad en circuitos urbanos como el de Cullera, La Linea o la del polígono de Guadalajara donde grandes maestros como Ricardo Tormo, Benjamín Grau o el mismo Nieto nos deleitaron con su maestría. Sin duda aquellos trazados presentaban sus limitaciones pero nunca volveremos a disfrutar de esa manera tan directa las carreras de motos.



Hoy, con el pelo blanco y algún achaque fruto de mi mala salud de hierro, puedo afirmar que en esa década trascurrieron los mejores años de mi vida motociclista.

Luis Fernández."

Feliz día del padre, papi!!!


La auténtica historia interminable


Hace pocas semanas, mientras bajaba una vez más por la pista de Los Olmos, esta vez en solitario, llegué a pensar por unos segundos qué pintaba yo allí a mis “años” y, sobre todo, con mi deportiva haciendo un poco de off road… Fue gracioso, justo unos instantes después, mientras miraba las laderas nevadas que escoltaban mi camino (buscaba hacer una buena foto) noté una leve sacudida de delante, bajé la cabeza y vi donde me había metido: en una pequeña lengua de nieve compacta, al borde de la pista. Fue sacar el pie y la dirección se me cerró... pero lo más divertido, aunque suene a bufonada exagerada, es que salí deslizando por la nieve y casi termino cayéndome por la ladera. Sí, suena a trola pero así fue. Lo que me pude reír durante unos segundos... hasta que recordé lo de siempre ¿que habré roto?, ¿qué se habrá golpeado de la “Infinita”? ¡Benditos tacos anticaida! Pero aún asi... una pequeña rajita en la quilla, otra en el carenado, cerca del faro derecho.. mmmm... eso es lo que duele… no sé como pude levantar la moto tan rápido, seria la adrenalina del momento. Eso sí, "pa chulo yo", al final hice una foto, con el móvil, la de arriba, mientras el silencio se arruinaba para siempre. 

Levanté la vista. Muchas motos subían por la pista, nosotros habíamos madrugado demasiado (estábamos en la "Estrella de Javalambre"). Pero el desastre del domingo no era ese. Fue que, sabiendo comos sabiamos varios, que estábamos en las últimas con la goma trasera, aún así, pensamos en casa en plan "optimista", eso de... "nada, vuelvo casi bien, los últimos 100 o 150 kms seran complicados, bajo el ritmo y  punto, paso de cambiarla todavía, total, seria un crimen meter el neumático nuevo por la pista camino al Pico".. pues nada, alli que salieron dos "valientes" que, ya el domingo, después del desayuno, miraron la banda central de sus respectivos Metzeler y movieron la cabeza un poco... fue bajar de la montaña y volver a mirar y saber que ya saldriamos de Manzanera bien jodidos. Ya empezaban a verse los alambres. Pues nada, dijimos aquel topicazo de "vamos despacio", esa gran esperanza que alumbra los corazones de los inocentes que creen en milagros. Ciertamente, y hay testigos, salimos tranquilitos, pero claro, solo hasta Teruel, exactamente lo que duró la autovía desde Sarrión. Fue pasar la ciudad del jamón, meternos en las primeras estribaciones y comenzar a subir el ritmo. Claro, por San Brembo, qué crimen seria pasar por alli a cien (-do el indio), total, si en los laterales la rueda está bien... en las rectas cortábamos un poco pero luego... De buenas intenciones está lleno el mundo y nada, no lo cambian... Una cosa son las intenciones y otra la ciencia. Y la física y la química de la rueda tiene un límite. Paramos todos en un cruce a mirar las dos gomas y la cosa iba de mal en peor. Julito me convenció para ir hasta casa a 80, con razón. Como no queria volver a llegar a Madrid en grúa (como en alguna otra edición) dije que sí, que volvia en marcha, despacio, pero en marcha. Total, también quedaban las lonas. Pero claro.. no era el único, nuestro amigo, el más veterano y guerrero, miro su M5 (aún peor que mi rutero Z8) y dijo algo asi como "yo no puedo ir asi todo el camino, me duermo, me caigo en cualquier curva, venga, lo que aguante".. Acto seguido se despidió, se subió en su precioso cohete italiano y tiro millas saliendo alegre (supongo que con el antiwheelie conectado ja,ja). Con dos cojones. Llegó vivo hasta Cuenca city, neumático fundido por fin. 


Detrás nosotros tres, tacita a tacita, pisando huevos (pesadilla de viaje de vuelta) con mucho alambre a la vista, tranquilitos, sin aceleraciones, en quinta a 80 o 90, consiguiendo unos consumos bajos bajos, je,je, y con una ligera lluvia desde Ocaña para rematar la tarde. Y luego lo piensas en la ducha o cenando y te ries. Sí, parece que no aprendemos, como decía nuestra querida Itziar. Parece una auténtica historia interminable... Y no puedo decir más que eso de "vaya elementos", porque el que no cojea en esta panda racanea. Eso sí, pedazo de gente, para las duras y para las maduras, como manda San Glas, sí señor. Esta vez debo dar las gracias a Angelito "ojitos azules" y a Julito (el del gorro de esquimal), los dos "escoltas" que me acompañaron a ese paso tortuga el domingo. Lo positivo: por primera vez en años, ninguno de los tres se preocupó por los radares... ¡el que no se consuela es porque no quiere!

Gran fin de semana aquel, ¡qué bien lo pasamos en Javalambre una vez más! No quiero olvidarme de ninguno: aparte de los amigos Tortugas y Moclavas, estaban Lobito, Elena y Xavi "from Polonia", y de nuestra zona centro, Rosa, Antonio, Angelito, Julito, Alex y su chica Cynthia, pura simpatia (la de la foto).
Obviamente, todos hubieramos preferido volver sin problemas y disfrutar de esas bonitas curvas, sin apenas tráfico, que te encuentras desde Teruel a Cuenca pero, nada, un pequeño desastre, un poco más de déjà vu... Fue semanas antes, en el bar "Tres Postes", en el Barraco (Avila), dónde el gran Edu Sparrow nos comentaba, jocoso, que habia visto en una publicación una lista de garitos moteros y rockeros de Madrid y alrededores y que habia comprobado que, por desgracia, conociamos todos ellos, sin excepción. Qué tristura, qué desazón, ja, ja, ja... Lo más cachondo del asunto es que no somos moteros de copas o de los que van luciendo palmito (bueno, en nuestro caso seria otra cosa) durante horas, en mitad de setenta u ochenta kilómetros de "ruta" dominguera. La verdad que tiene toda la razón del mundo... vaya panda, eso sí, esto de ser tan sociable ocasiona varias secuelas, casi todas positivas pero a veces nos granjea una fama que pa qué. Menos mal que, como decian el otro día en la red, los verdaderos amigos se conocen bien y no confunden "el parecer" con "el ser". Eso sí, nadie dice que seamos ejemplo de santidad o corrección, todos tenemos alguna tara, ¡hermosas taras me atrevería a decir!

A veces es imposible no recordar alguna "locura" o, como dicen algunos, admirar a estos figuras, a estas "personalidades singulares" que nos rodean...

Por ejemplo, contamos en nuestras filas con el mencionado Julito, viejo conocido vuestro si leeis este blog, uno de mis mejores amigos, el camionero más rápido del planeta Tierra... bueno, del planeta no lo sé, pero de España uno de los más veloces, sin duda alguna. Toda la vida conduciendo a toda hostia, practicamente sin incidentes, con talento y tesón, hace que se forme un cocktel explosivo. Viajar con él en su cabina es garantía de no-aburrimiento; da igual que lleve un Iveco, un DAF o una furgoneta C15 de esas de hace mil años, que llueva o que luzca el sol, que vaya vacio o cargado con algunos muebles. Yo le he visto (desde el puesto de sufrido copiloto) rebasar en la carretera de Zaragoza a un Golf o triturar en las curvas a un Megane pintón por comarcales de la sierra con la C15. Si, y muchas veces con los trastos de la mudanza detrás. Dicho en plata, la caña. Cuando sube en su CBR también es un espectaculo pero, claro, en esas situaciones nos quedamos "sin audio", lo cual es toda una perdida para el disfrute de sus compañeros de viaje. Cualquier día le regalaremos un blue tooth de esos para escuchar las broncas que mete cuando se encuentra a algún enlatado a cien por el carril izquierdo. Julito es puro corazón, pasión y energia, sin ambigüedades, lo da todo. Si nos toca la lotería iremos al Dakar juntos, en camión, ya lo hemos hablado, ¡y no va de vacile!, seria una aventura impresionante, sé que no llegaríamos a meta pero nos lo íbamos a pasar de coña mientras durase la mecánica... Y otra cosa más sobre este "ejemplar" ibérico, cuando se encuentra con una injustia lucha, lucha y casi siempre gana. En la edición del 2011, en La Bañeza, nos quisieron cobrar la entrada a la pradera, como a tantos, pero gracias a él, los vigilantes que estaban en la puerta se acojonaron y nos dejaron pasar a toda la banda. Eramos siete u ocho motos y liderando el grupo el gran Julito... pronto vimos como gesticulaba fuerte (sin bajarse de la moto), sus brazos comenzaban a parecer aspiradoras.. ¡ostias! pensé, algo pasa. Uno de los vigilantes insistía... batalla perdida. Los movimientos del gran piloto iban en aumento; nos acercarmos... escuchamos sus últimas frases, gloriosas y sinceras... "por favor, quítaos u os paso con la moto". Los dos aludidos obedecieron moviendo la cabeza como un niño enfadado, uno hablo y casi le faltó decir "pos vale, pasad, pero me voy a chivar a mi papá"... el caso es que querian cobrarnos 10 euros por tienda o moto, no me enteré, da igual, era un robo a mano armada, sin nocturnidad y con alevosía. Luego el motoclub se desmarcó de esa decisión del ayuntamiento. El caso es que pasamos todos sin pagar. Luego nos fuimos a la piscina municipal que hay enfrente. No compré el gorro de baño, claro, por motivos obvios... en todo caso, dije, mejor me plastifico el pecho si se ponen pesados. Los socorristas terminaron por reirse... antes de sacarnos del agua por culpa del tormentón que se formo en pocos minutos (Eduardo y Julito estaban juntos, mala cosa).


Y ahora una más reciente de otro gran "iluminati" de la panda, el gran Raúl. Un tipo que lleva su GT como si fuera una deportiva, espectacular, rápido y seguro. Yo le admiro y me encanta verle como casi roza con las maletas (sin exagerar). El día que consiga por fin su "sueco" nuevo vamos a alucinar. Da igual que sea tramo nacional o comarcal; un poema, en el buen sentido, verle a lomos de su flamante FJR1300 (y sin amortiguador todavía). Llevamos un año saliendo pero parece que nos conocemos de toda la vida, gran tipo (y su chica, Miriam, ¡toda una valiente!). Pasadas las puñeteras navidades se le ocurrió que podiamos hacer una "rodada nocturna" por nuestra preciosa sierra madrileña. Pues nada, entre zumbis andaba el juego, al final una tarde quedamos en la Cruz Verde, Angelito, él y yo. Nos dimos un pirulo nocturno, tranquilo y corto, muy agradable la verdad. Yo iba a cola, claro, porque por la noche, sin gafas, veo menos que un gato de escayola. Fue como un "adelanto" para futuras "incursiones", y una excusa para quedar y tomar un caldito en chez Guillermo antes de salir. Poco después, se convocó una kedada en serio, con su rutómetro y todo. Yo aconsejé transitar por cotas bajas y a ritmo tranquilo, aparte de no hacer demasiados kilómetros (buena gana buscar un desastre: a esas horas por la sierra todos sabemos qué nos podemos encontrar facilmente). La "inscripción" fue notable pero al final, por "H" o por "B", hubo demasiadas bajas y tuvimos que cancelar el evento. Ahora que lo pienso, me alegro. Tal vez alguna moto hubiera tumbado demasiado, cosas del invierno por la noche. Todo esto es verídico pero NO debe imitarse, son cosas propias de taraos peligrosos, enfermos de gasolina que no saben decir "NO". Hay algunos libros que enseñan como decir "NO", habrá que comprar varios ejemplares y distribuirlos...Y eso que nadie dijo lo de "No hay cojones para..."... no, no hizo falta.


Y luego nos acordamos de otro domingo, ¡rodando de día, eh!, hace algunos meses cuando en uno de nuestros tramos favoritos (desde el cruce que hay pasado Robledo de Chavela, hacia Cebreros) nos metimos a saco una vez más, sin coches, y pude comprobar luego como algunos gastamos exactamente un litro de gasolina en menos de diez kilómetros. ¡Joder, qué ruina! Mientras esperábamos en la cuneta alguien dijo que estas cosas no se deberian repetir... pero pasará, otra historia interminable... y más en esa zona, propia de una road race. Si no lo conocéis os lo recomiendo: buen asfalto, sobre todo en la provincia de Avila, pocos guardarraíles (solo al final), algunos preciosos desniveles, buena visilibilidad, interesantes curvas, dos paellitas memorables con ligero peralte y un paisaje bucólico casi como el del circuito de Hockenheim, digno de cualquier motorista con buen gusto.

El tema de la gasolina es la peor pesadilla desde hace ya año y pico. Ahora ya no miras tanto cuando te gastaras en el alojamiento (si viajas) o en las comidas, no, ahora todo va a la cuenta del combustible. Recuerdo que empecé a obsesionarme con este asunto cuando fui al pueblo de Checa para recibirle como campeón del mundo en el homenaje que se le preparó (octubre 2011). Fue un día intenso, de muchos kilómetros, pero el balance en pasta fue brutal, y eso que iba tranquilito (por la noche, de vuelta, iba practicamente legal). Desde entonces... aquellas salidas de dos o tres depósitos ahora se han convertido en escapaditas de uno o uno y medio. Llegar hasta Gredos desde Madrid se ha vuelto caro, lástima. Alguna excepción si hacemos, pero pocas, muy pocas. La última en octubre pasado cuando nos adentramos en La Alcarria y en la preciosa Serrania de Cuenca. Cuando colgamos las fotos en Facebook llamamos al album "Terapia de choque y espalda (o como gastar 9,4 litros a los 100)", lo cual fue muy apropiado. Primero porque andábamos bastante tocados de moral unos cuantos, luego porque alguno sufria de espalda y, por último, porque la salida fue explosivamente positiva, sin conocimiento alguno, y eso fue la mejor terapia posible. Aqui una foto de un día muy racing y poco rutero (a pesar de los kilómetros).


Balance total en combustible: unos cuatro depósitos (en las deportivas), ¡ufff, lo dicho, ruina total, dolor torácico!, casi nadie quiso hacer cuentas para no sufrir en exceso. Lucia ese sol de invierno agradable que no calienta mucho pero que ilumina generoso el paisaje, sí, aunque, en el surtidor, esa calidez huia y todo eran miradas oscuras. No sé si podremos repetir estos GPs pronto pero volveremos antes o después, estoy seguro...

Y la rueda gira... Ultimamente vivimos cosas absurdas hasta de peatón. Por ejemplo: resulta que habia una vez un tio que trabajaba en una empresa de telecomunicaciones pero su móvil era de la prehistoria. Ese hecho en si no era algo vital en su vida ni en la historia del planeta Tierra pero sí hay que reconocer que era curioso y gracioso que fuera por la vida manejando aquel dispositivo casi digno de estar expuesto en un museo. Sus buenos amigos se descojonaban de todo aquello. Normal. El dueño también, no hay nada tan sano como reirse de uno mismo. Al final, lo consiguió, cambio de móvil, consiguió uno de este milenio, táctil... y descubrió el famoso vicio del "guasa".

Pero no todas las burradas versan de gasolina o de tecnología. Triste y sangrante, ¿a quién se le ocurre regalar flores, por amor, a una mujer fantástica pero que ya ni cree ni reconoce ciertos sentimientos profundos? ¡vaya tino tuviste, campeón!.. para una vez que te sucede... menos mal que tú pasaste página. Eso sí, da pena ver que ni siquiera sepa todavía porqué lo hiciste. Quizá el romanticismo, como los carburadores, por desgracia, se va extinguiendo poco a poco... La incredulidad y la falta de comunicación son como una plaga, ¡suertudo el que encuentra quién le conoce de verdad! Como dice alguien de la panda, el mundo se ha acostumbrado a ser demasiado superficial, mala cosa... Pistones y rosas, la auténtica historia interminable...

Y no todas las burradas son amigables o casi inofensivas... Resulta curioso, a veces parece que la edad no influye en algunos momentos. Sin buscarlo ni adivinarlo, volviendo a casa puedes encontrarte en un instante atrapado en un pique que no buscabas. La útima vez fue en navidades. Un tipo con su deportiva de litro Versus un Audi alicatado hasta el techo. Nuestro amigo de las dos ruedas iba ligero pero sin meterse con nadie ni causar problemas. El poco tráfico le invito a tirar un poco (no para evitar engrasar bujías je,je, sino, por lo visto, para despertarse). Era una soleada mañana de domingo antes de Nochebuena. Poco importó su buena intención..., el niñato del bólido alemán le vió, se picó y estrujo su motor a fondo. Fueron diez minutos divertidos pero muy peligrosos, legalmente hablando. Cuando nuestro conocido paro en la cuneta de la autovía y recordó que habia metido quinta y sexta (lo que en esas motos es pasar la hiperespacio).... se arrepintió de inmediato... ¡¡¡sobre todo cuando miro por un retrovisor y vió acercarse un Mondeo de los chicos de verde...!!!, la diosa fortuna quiso que sus huesos no terminaran en prisión, no habia radares por medio, los agentes solo querian saber si tenia algún problema... Unos minutos antes o después y ese pequeño pique hubiera terminado muy mal, sin moto y sin carnet, como poco. Nada recomendable... le hemos dicho que vuelva a rodar con una seiscientos, asi podrá evitar esos peligrosos paseos por el hiperespacio (fuera de pistas cerradas). No tiene veinte años, ni es un loco de la vida pero siempre hay excepciones en nuestra manera de ser. ¡Lo malo es que te pillen en una de ellas!

Y ahora volvamos al tipo del móvil prehistórico. Sí, descubrió el "guasa" pero costó... casi "sangre, sudor y lágrimas". Era entrar a la tiendecita del Carrefour y el chavalote se descomponia (como confesó al final). "¿Y ahora qué pasa?" solia preguntar... pues después de dos o tres cargadores, la bateria, el "fresh" y su p.m. parecia que el móvil TENIA que funcionar. Pues no.. pero la última fue que el cable, no el enchufe, fallaba. Al final se solucionó. Pocos creían la historia, normal, vaya sinsentido. Milagrosamente, un día de diciembre nuestro protagonista ya se conecto al mundo mundial y comenzó a usar el "guasa" empujado por una Kawa-amiga. Fue manejarlo un rato y decir eso de... ¡vaya invento! Conclusión: ahora tenemos un nuevo canal de desmenbramiento neuronal, fácil y accesible... lo que nos faltaba.

Podia contaros más tontadas o alguna iniciativa muy hermosa pero tampoco es cuestión de cansar... Solo contaré otra aventurilla de tarados, reciente. Erase una vez un grupito nutrido de buenos amigos que salen con sus motos camino de cierta zona de la provincia de Segovia, por bonitos puertos, sin lluvia, sin viento, sin frío excesivo. Hay un tramo interesante de comarcal, antes de coronar un puerto chulo pero poco conocido. La carretera tiene grava pero es una vieja conocida, no hay guardarraíles, ni tráfico, poca fauna y mucha visibilidad. Da gusto rodar ligero. Pero hay grados y grados de "ligereza". De repente, uno de nuestros forajidos más temibles nos pasa (algunos le dimos paso, por fortuna, para no estorbar) y vemos como desaparece en pocos virajes. Justo al llegar a uno que baja y sube (bonita curva que algunos negociamos aproximadamente a 90/100 de marcador, ya algo alegres), vemos una moto en el suelo y un amigo de pie gesticulando. Vaya, ¡arrastrón a la vista! Esta sobre un puentecillo viejo, de esos cuyo quitamiedos es de piedra. A la derecha, un pequeño barranco, a la izquierda (por fortuna) una explanada y la moto caída. Veo que se encuentra bien, fisicamente hablando. Paramos y nos dice el protagonista algo así como: "puta mierda, habia una piedra a la salida, me la he comido y se me ha ido de delante, he podido corregir un poco y tumbar hacia la izquierda para evitar el barranco, se ha encendido todo, hasta el ABS pero imposible salvar el trastazo. Algún pastor la ha puesto en mitad de la calzada, seguro, cabrones"... aplausos y palmadas... algunos buscamos esa piedra famosa.. solo vemos mucha grava. Uy.... Me dan ganas de buscar y apresar al supuesto pastor criminal. Cuando nos dice que justo antes de salir vió en su display ¡¡145!! empezamos a entender el tema. Joder, otro zumbi en pleno apogeo je,je... Dos pajarracos asoman bajo las nubes (verídico), otro gran amigo dice jocoso: "¿Ves? eso es por ti, lo mismo son buitres, por si habia carnaza que comer"... Las risas inundan la pequeña vaguada. La fiesta continua...

¿Cesarán estas supuestas burradas? Todo se acaba algún día pero hasta entonces... No hace mucho, me dijeron que si fueramos gente más normal no usaríamos tanto el "guasa" ni nos pasarían estos sucesos. Me contaban que solo deberíamos preocuparnos de nuestros hijos... ¡como si fuera excluyente!... ¡cuantos campeones del mundo han desfilado por el mundo con su familia a remolque! También te pueden censurar un poco si dices en broma que no tiene precio ver la cara de algunos dueños de esos scooter que se dirigen al trabajo por la mañana vestidos de cordura y con su mantita puesta mientras los pasas lentamente y ven que vas en vaqueros... Quizá no seamos tan anormales. Gente "rara" o "taraos" siempre han existido, y mucho más osados. Vivimos en estos tiempos con demasiado miedo. Miedo a perder muchas cosas que ni siquiera necesitamos, confundidos con una mal entendida seriedad, intoxicados con una desconfianza excesiva que provoca juzgar a la ligera en ocasiones, en resumen, malas vibraciones de las que hay que alejarse... Falta humor y empatía en este mundo. Algunos se sorprendieron porque en la noche de Javalambre tres tipos nos disfrazamos de monjas stripper para alegrar un poco el ambiente y reirnos de todo. Otros se han enterado después y te miran un poco raro... Nosotros no, buena medicina para el alma...


Posiblemente en un mundo ideal seriamos algo distintos, sí, tal vez. Seguramente en nuestro mundillo de las dos ruedas, los pilotos buenos subirian a lo más alto por su talento, por su actitud y por su esfuerzo, y el dinero, los intereses, el negocio, el marketing y la política apenas contarian en esa ecuación. En ese mundo ideal todos los pilotos del CEV (por ejemplo) dispondrian de los mismos neumáticos, los niños más rápidos subirian a las copas de promoción por sus méritos y dos más dos sumarian cuatro. Quizá nuestro admirado Casey no habria abandonado el mundial "tan joven". Quizá el odio que recibió durante los años que vistió de rojo no hubiera saturado su paciencia y este tipo extraño pero genuino hubiera seguido amando correr en moto varios años más. 

Quizá en ese mundo ideal muchas cosas serian más "sensatas"... y más aburridas. No lo sé. Solo digo que demasiadas tristezas existen ya en la vida como para ser serios y racionales cada día que pasamos aqui abajo. Y una cosa importante que a veces alguno confunde: no todo son motos o burradas, hay muchas más cosas que nos avivan, luces sencillas y humanas que los mejores amigos conocen bien. Entre ellas una que todavía es gratis: nada como la sonrisa sincera de cualquiera de ellos para saber que la historia interminable sigue y seguirá escribiéndose durante muchos años más...


"¿Madurar? eso es de frutas!!!" - leído en Facebook.

Correr o no correr, el viejo dilema...



Tenia ganas de colgar una foto de Paloma, aqui con una de sus antiguas motos, su querida y bella GSXR. Ella corrió durante algunos años con éxito en varios campeonatos. Seguramente los más veteranos la recordéis, no habia demasiadas chicas en los circuitos. Luego dejó las carreras por culpa de lo de siempre, la pasta, pero hace pocos meses sus mejores amigos la prepararon una bonita sorpresa, rodar de nuevo con la Suzzi, recordar esos días, esas vibraciones. Gran jornada aquella. Su historia es muy bonita, (la conté aqui, en este post http://blog.quieropilotar.com/2012/05/14/paloma-uceda-antes-tambien-hubo-otras/ ) y, desde luego, como ella misma dice, aquellos años son de los mejores que ha vivido. Baldomero Torres, el famoso speaker de Jerez, la llamaba "la boquerona Uceda" o "Penelope Glamour", por cierto... ;-)

Casi todos los pilotos te cuentan lo mismo. Lógico. La vida al máximo durante unos meses, unos años, una época... Algunos pasaron página sin mayor problema, a otros les costó un poco más, pero casi todos lo echan de menos en ocasiones. Y para los que quieren volver o empezar, a cierta edad ya, en estos grises días, el reto parece muy complicado. Si consigues triunfar ante el fabuloso y siempre presente obstáculo de la financiación necesaria para correr (base de toda la pirámide) todavía puedes encontrarte con algunas piedras en el camino… casi siempre relacionadas con que, obviamente, no es tu profesión correr en moto, que llevas una vida familiar y laboral, digamos, normal y que debes atender, sobre todo, otros asuntos más prioritarios. Aun así, la cabra tira al monte y piensa, desea, fabula, habla, escribe, comenta con los amigos… Sin querer, el martes por la tarde surgió el viejo debate de qué hacer si, milagrosamente, te lo puedes permitir economicamente pero ya no eres un jovenzuelo… Me lo comentaba el editor de una revista de motos, de esas personas sabias que sabe mucho de la vida y del motociclismo. Todo giraba alrededor a las intenciones románticas de algún pequeño descerebrado por querer correr el año que viene cierta Copa verde. Claro, hay argumentos a favor y otros cuantos en contra, todo tiene su matiz. ¿Por qué no hacerlo? No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy, decía cierto refrán… sobre todo si es algo importante para ti, un auténtico desafío personal, o un viejo sueño. Es decir, no solo hacerlo por pasartelo bien, también como ocasión de superarte, de aprender haciendo algo que te gusta, de estar dispuesto a sufrir por ello... Pero los otros argumentos también son fuertes, razonables… cuando ya no vives solo en el mundo hay que minimizar riesgos, pensar las cosas “con cabeza”, racionalizar fuerzas, economías, posibles lesiones y dosificar el tiempo libre… el equilibrio, el complicado equilibrio de los que no vivimos solos en el mundo. La balanza siempre está llena a cada lado de argumentos de peso. Y más en los tiempos que nos están tocando vivir... No es de recibo, no es justo que algunos hablemos de estas cosas mientras miles y miles de familias no saben cómo llegar a fin de mes. Correcto. Pero aquí hablamos normalmente de motos y de pequeñas locuras, no de política, ni de economía.
Siguiendo el razonamiento del debate inicial llegué a formular la siguiente pregunta… ¿mejor a los cuarenta o a los cincuenta? ¿¿Einn?? Si todavía tienes reflejos para correr algo a los cincuenta (que los hay, podemos dar fe) quizá sea mejor opción esperar unos años: tus hijos ya serán más mayores, no dependerán tanto de ti, son como diez años en el futuro… da la sensación que a esa edad, en esas condiciones, tus posibles problemas no les afectaran tanto… creo que así es… pero como en esta vida nada es seguro, quizá esté equivocado y dentro de diez años hayan cambiado muchas cosas a peor o, simplemente, sigan igual que ahora, con la diferencia que tus huesos y tus músculos serán diez años más viejos y cualquier caída costará más tiempo de recuperar. O, simplemente, no lleguemos a cumplir medio siglo, por el motivo que sea. ¿Qué opináis vosotros? Aquí algo que escribieron ese martes pasado por correo…

En contra de correr:
“Si encuentras dinero, cómprate la moto, saldrás cada fin de semana que quieras y te ahorrarás lamerte tus heridas... Que a esta edad ya debes saber lo que corres tú y lo que corren los demás.”

A favor:
Dicen que la sinrazón es la primera idea lógica del corazón, así que... Pues a quemar adrenalina (y poco dinero), que si no se hace ahora con la última oportunidad no lo vas a hacer nunca jamás... Pero cuando sepas ya de verdad dónde estás, a tomarse con calma las cosas... Sino tocará cargar con las consecuencias.”

Y aquí la primera reflexión ante esos argumentos que expuse yo, que estaba metido en la conversación:
“Es una vieja batalla, corazón contra razón... sé que se lo pasaría bien y correría solo para divertirse, no suele sobrepasar sus limites, aún así obviamente pueden pasar mil cosas, ajenas o no, y terminar con los huesos por los suelos.... en fin, quizá toda esta conversación sea estéril porque si no se consigue money seguiremos todos como estamos…”

Y aquí su respuesta final, lapidaria, que siempre le agradeceremos:
Pero al menos lo intentará, así que a darle caña al corazón... Con una neurona de razón.”

Y en ese punto estamos. Escribiendo todo esto para reordenar la mente y el corazón aunque dudas, lo que se dice dudas de hacerlo si toca la lotería, hay pocas, aunque está la vieja cuestión comentada, la edad, los años...

La situación inversa, la de retirarse, la he vivido, desde fuera, varias veces. Ese amigo, conocido o familiar que corría, disfrutaba y hasta triunfaba. Algunos jovenes, otros con una edad "politicamente incorrecta" para plantearse vestirse de cuero muchos días al año. En todo caso, muchos de sus mejores recuerdos pasan por alli. Lo dicen todos. No hay nada igual si tu pasión es fuerte, inequívoca y el líquido que circula por tus venas se clasifica por su octanaje. Salvando las distancias, mirando a la élite, recuerdo el caso espectacular del viejo probador de Aprilia en el Mundial. Sí, Marcellino Lucchi. Ganó en Mugello incluso. Creo que tenía 41 años. Este afable conductor de camiones de basura había dado tantas vueltas al circuito italiano que siempre que corría allí subía al podio. El día que adelanto a Biaggi en la recta le saludó con la mano. Una vieja apuesta con sus mecánicos, si no recuerdo mal.


No, no hay muchos Lucchi entre nosotros pero sí hay gente espectacular, anónima, rapidísima, valiente, con muchos cojones u ovarios, aunque no salgan mucho en la prensa ni en televisión. Ese tipo de héroes son mis favoritos. Pero, como no viven de las carreras, las cosas se pueden complicar fácilmente. Llega una nueva lesión grave, una situación casi limite y, a pesar de las ganas, la cabeza empieza a gobernar. Como no vives de las motos, los lunes te esperan en tu oficina, en el almacén o en tu tienda… no puedes jugar con el pan, o simplemente no quieres hacerte daño más veces… casi siempre la presión familiar está ahí, en algunos casos solidaria, en otras taxativa. En algunos casos te empuja, te anima, en otros, te frena, te censura. Y hablando de retiradas, lo comenté hace algunos meses, casi nunca son definitivas. Lo he visto varias veces. Te retiras de las “grandes ligas”, de los desafíos serios, pero el gusanillo sigue ahi, latiendo. Antes o después vuelves, aunque solo sea para hacerlo puntualmente o por pura diversión. En todo caso, la retirada seria, la importante, casi siempre es dolorosa (no, en el caso de Stoner no lo fue, lo sabemos, ¡ya se vació lo suficiente!), sobre todo cuando esa retirada es forzada, cuando todavía tenias ganas y manos pero alguna lesión o impedimento grave te impide continuar. Es como terminar con una relación sentimental que, aunque agradable, te está gastando y te llevará a un callejón sin salida. Tan personal que nadie más debería decidir por ti. Volver a correr deberia ser algo parecido, algo muy personal. donde no intervinieran factores externos. Lamentablemente todos sabemos que no es así. Los requisitos, los  medios que hacen falta, no para brillar, sino para simplemente participar, son numerosos y costosos.

No puedo terminar sin mencionar a Begoña Loizaga, la valiente piloto de clásicas que muchos conocemos, la chica de la Impala. Por razones económicas nos ha contado recientemente que deja de correr.
¡Esperemos que solo sea un paréntesis, ojala volvamos a verte rodar!

Al final os diré porqué el protagonista de esta historia ha decidido tirar pa’lante si consigue pagarse las pajas mentales, perdón, las carreritas que ha vislumbrado. Lo hará por varios motivos, casi todos personales, o sea, egoístas, eso está claro, pero también para que sus herederos aprendan, viéndolo con sus ojos, que jamás debemos renunciar a nuestros sueños y al desafío personal, irrepetible, intransferible y duro de ser una mejor versión de nosotros mismos, en definitiva, de ser MEJORES. Gracias a todos los que lo entienden y nos apoyan. Así es un poco más fácil.

(¡gracias por el enlace, Gemma!)

Querido angel de la guarda...


Estimado vigilante en la sombra:
no tengo tu dirección y, que yo sepa, tampoco te veo frente a frente nunca (aunque se me ocurren algunos candidatos). Solo me queda este rincón para ponerme en contacto contigo con la esperanza de que, en algún momento de tus horas libres, eches un vistazo y te arranque una pequeña sonrisa.

Sinceramente, hacia tiempo que quería darte las gracias por todos tus servicios. De verdad, sin peloteos, ni chorradas, es de agradecer. No te preocupes, no espero respuesta, como tampoco la espero de los gañanes o de la gente desagradecida. En tú caso es muy distinto, está justificado, creo que nos separan varias "capas" y hay que guardar las formas, supongo. Espero que tengas tu tiempo libre, que te distraigas con tus "clientes", que no todo sea cabilar, preveer o actuar por culpa de nuestras meteduras de pata. Nuestra imperfección natural genera lo mejor y lo peor de nosotros, imagino, por eso quizá nos vigiléis.

Principalmente, quería agradecerte tu ayuda y tu inmensa paciencia... He notado tu presencia en tantas ocasiones que pocas veces he dudado de tu existencia. No sé cómo funciona el invento o de qué depende. No sé si sois siempre seres invisibles o encarnáis en algún humano. De esos que siempre te apoyan o te ayudan sin pedir nada a cambio (¡que, aunque parezca mentira, los hay!) No sé desde cuando estás ahi o cuanto tiempo seguirás cerca de mi, pero me alegro mucho de que hayas acompañado mi vida tantas veces. Sobre todo cuando me doy cuenta de que tú u otro compañero del gremio se encarga de algún ser querido, como cuando mi hijo casi muda los dientes y la madíbula después de aquel mítico hostión o cuando partió con la nuca el cristal de la mesa del salón sin mayor tragedia que un llanto largo. Con Ricardet tenéis curro...

Sin duda, los motoristas os damos mucho trabajo ¿verdad? Huir de la vida regalada, como decía el sabio don Quijote, es lo que tiene, que antes o después, los riesgos afloran o vuelan a nuestro alrededor con facilidad. Y más con tanto enlatado taciturno e irresponsable que solo sabe responder, con cara de pena, después de cualquier suceso, eso de "perdona, es que no te vi". Pero no nos confundamos. Todos conocemos casos es que la desgracia viene en un auténtico momento de calma, de tranquilidad, caminando, hasta durmiendo... no, no voy a poner ejemplos, duelen. También los hay que parecen que busquen su final antes de tiempo...

En general, algunos dicen que no todos tenemos un angel de la guarda. Y que nos libráis de todo mal grave mientras tenemos una "misión" en este mundo, algo importante que acabar, descubrir o crear. Yo no lo sé, tampoco sé qué me espera en el futuro, solo sé cómo voy a seguir viviendo. Te haré alguna crítica constructiva: echo de menos que el angel de la guarda de algunos amigos trabaje mejor... hay casos que son de juzgado de guardia. ¿Hacéis huelga allá arriba también?, ¿no hay suficiente personal en plantilla, quizá? espero que nunca os lleguen los recortes... No, no es que nosotros seamos inocentes de toda culpa, para nada. Estoy convencido de que forjamos cada día buena parte de nuestro destino, fabricando muchas de nuestras recompensas y muchos de nuestros castigos, presentes o futuros.


Cuando volamos a ras del suelo creo que nos acompañan dos personajes invisibles atrás, tú y la parca negra. No sé si para compensar o porque las cosas son así, el eterno equilibrio que sostiene la existencia, el bien y el mal, y ese péndulo que oscila de un lado a otro en el mundo, entre las personas, cada día. No sé qué os mueve a actuar pero sí sé qué nos identifica a los humanos, qué marca la diferencia. Nos diferencia las decisiones que tomamos. Porque es la elección humana lo que nos distigue de las piedras o de los árboles. Nosotros podemos elegir, hasta en las peores condiciones. Y elegimos lo que, casi siempre, acabamos haciendo u omitiendo. No es justo culpar a otros siempre...

Creo que es cierto eso que dicen que muchas veces en cinco minutos a tope sobre nuestras motos vivimos más que otros en media vida. Posiblemente. Sin embargo, no es eso lo que me mueve, no buscamos titulares ni records. Es la sensación de libertad. Esa menguada sensación que apenas percibimos ya cuando nos bajamos y volvemos a ser peatones... Es como una pequeña droga de la que dependemos para no caer en la miseria. Quizá nuestros actos no sean los más razonables, seguro que no. Si te parases a analizar y evaluar algunas acciones no harias muchas cosas de las que haces pero, claro, el mundo de la moto no es racional en casi ningún aspecto. Desde el momento de la compra hasta cuando apuras más allá de tu límite. Casi siempre nos mueve el corazón y no el raciocinio. Y entre esos bastidores te encontramos. Cuando la vida se condensa en pocos segundos, cuando solo está la carretera o la pista frente a nosotros, y nuestra mente solo pueda pensar en seguir hacia delante y mantener el equilibrio, la existencia se simplifica a ese escenario, a ese momento presente, no existe nada más. Ni familia, ni amigos, ni recuerdos, ni responsabilidades, ni obligaciones, ni estatus, ni historia... estamos desnudos, solos ante el peligro. Eso pensé al principio pero quizá, seguramente, no estemos tan solos en esos instantes infinitos de locura y satisfacción vital. Por eso quiero agradecerte tu paciencia, tu presteza y tu compañía. Quiero darte las gracias por habernos ayudado aquella vez en Francia, aquella en Villacañas de niño, aquella vez de adolescente en la glorieta de Embajadores, aquella noche de los hielos en el 2009 y todas aquellas ocasiones de riesgo en que ningún coche nos ha pasado por encima después de besar el duro asfalto.


Como no, agradecerte también todas esas veces que, seguramente tú más que nuestra propia habilidad, nos salvaste de estamparnos con las ya famosas vacas marrones que nos esperaban detrás de alguna curva ciega subiendo Morcuera o por las curvas míticas de Gredos. A cambio de tantos favores creo que es de justicia que nosotros intentemos no correr más que vosotros, como se suele decir, y que dejemos claro nuestros próximos objetivos o movimientos, todo sea por facilitaros en trabajo.

Darte las gracias también por ayudar a muchos amigos mios de un desastre gordo como el que casi sufre Julito aquella tarde volviendo de Javalambre, como el de Isma bajando del Bol d'Or o, hace poco, llegando a su tierra desde Palencia, como los que vi con Jorge "el Pelón" y su ThunderAce varias veces, o el de Gregg y Helena hace apenas unas semanas. Gracias por evitar que mi padre aquella noche maldita en la A40 cayera con nosotros, y que siga rugiendo todavia después de castigar tanto su cuerpo... En mi caso concreto, agradecerte que este verano pasado, en Potes, aquella puerta metálica del camión, la que se abrió en marcha a apenas un metro de mi cabeza, no me golpeara. Fijate que actividad más "delictiva" estabamos haciendo, ¡tomando el vermú con la familia! Vi como quedó la silla en mitad de la calle, un poco más cerca y creo que se acabó el blog de los... ja,ja

Fuera de bromas, no escribo esto para pedirte nada para mi, solo para darte las gracias. Ahora bien, si quieres escuchar alguna petición, te daré una sin rodeos: ojala puedas ayudar un poco a los que ahora lo están pasando mal. Visita a mi madre si puedes, te lo agradecería infinito. Y encargate tambien de las que son más jovenes, de las valientes que tienen toda una vida por delante que disfrutar ¿vale? yo ya estaré pagado de sobra con eso.


"Vivir no es sólo existir,
sino existir y crear,
saber gozar y sufrir
y no dormir sin soñar.
Descansar, es empezar a morir".
Gregorio Marañón.

GRACIAS A TODOS LOS QUE ME AYUDARON POR EL CAMINO...